Jerrick Harding y Giedrius Žibėnas técnico del Rytas Vilnius | Fotos: Alejandro van Schermbeek
La Basketball Champions League Final Four 2026 arrancó en Badalona con un golpe inesperado. BC Rytas derrotó a La Laguna Tenerife en una semifinal intensa, física y emocional, firmando una de las victorias más importantes de su historia reciente y asegurando su presencia en la gran final del torneo europeo.
El conjunto lituano llegaba como el equipo menos mediático de la Final Four, pero terminó imponiendo su ritmo ante uno de los clubes más experimentados de la competición. Tenerife, bicampeón del torneo y habitual protagonista en estas instancias, nunca logró sentirse cómodo sobre la pista del Palau Municipal d’Esports.

Un partido jugado desde la intensidad
Rytas entendió desde el inicio qué tipo de partido necesitaba. Presión defensiva, agresividad en las transiciones y máxima concentración en cada posesión. Ese fue el camino elegido por el equipo lituano para competir contra un rival acostumbrado a controlar el ritmo desde la experiencia de Marcelinho Huertas y la estructura táctica de Txus Vidorreta.
El encuentro se mantuvo equilibrado durante muchos minutos, pero el conjunto de Vilnius mostró mayor energía en los momentos decisivos. Cada balón dividido tuvo intensidad de final y Rytas terminó imponiendo una versión mucho más física del juego.
La Laguna Tenerife intentó reaccionar desde el perímetro y a través de la circulación ofensiva que caracteriza al equipo canario, pero la defensa rival logró romper esa fluidez habitual.

El mensaje del entrenador: creer hasta el final
Tras la victoria, el entrenador de Rytas Giedrius Žibėnas destacó el carácter competitivo de su equipo y el compromiso colectivo mostrado durante toda la noche. El técnico insistió en que sus jugadores nunca dejaron de creer, incluso cuando Tenerife intentó recuperar el control del partido.
Más allá del resultado, sus declaraciones reflejaron el valor emocional del triunfo. Rytas disputa por primera vez una final de Basketball Champions League y lo hace dejando en el camino a uno de los gigantes del torneo.
El entrenador también resaltó la personalidad del grupo en un escenario de máxima presión, señalando que el equipo supo mantener la calma en los minutos donde el partido podía cambiar de dirección.

Tenerife se queda sin respuesta
Para el equipo español, la derrota representa un golpe importante. Tenerife llegaba a Badalona con la ilusión de conquistar un tercer título europeo y respaldado por una trayectoria impecable en la competición.
Sin embargo, esta vez encontró un rival que jugó sin complejos y que logró neutralizar gran parte de sus fortalezas ofensivas. Ni la experiencia de Huertas ni la profundidad de plantilla fueron suficientes para revertir el impulso emocional que tomó Rytas durante la segunda mitad.

Badalona ya tiene protagonista inesperado
La Final Four apenas comienza, pero el torneo ya dejó una certeza: Rytas no llegó a Badalona solo para participar.
El conjunto lituano rompió los pronósticos, jugó con personalidad y convirtió la semifinal en una declaración de ambición.
En un baloncesto europeo donde la experiencia suele marcar diferencias, Rytas eligió otro camino: intensidad, convicción y valentía. Y esa fórmula, por ahora, lo tiene a un paso de la gloria.
Escrito por AVS Photo Report
