abril 10, 2026
Clásico Mundial

Ronald Acuña Jr. | Foto @WBCBaseball

Hay un post de redes sociales que llevo días observando. Primero en inglés. Luego en español. Muestra los rostros de Ronald Acuña Jr., Fernando Tatis Jr., Cal Raleigh, Julio Rodríguez, Byron Buxton, Vinnie Pasquantino, Jarren Duran, Yoan Moncada, Juan Soto y Jackson Chourio, todos ellos con arranques lentos en la temporada de Grandes Ligas o en lista de lesionados, con el título: “la maldición del Clásico Mundial de Beisbol es real”.

Forma parte de la discusión de los meses posteriores al torneo de selecciones, desde su primera edición, en 2006. Solo que ahora, debido a las redes, cada vez tiene mayor alcance.

“El Clásico Mundial es un peligro para las organizaciones de la MLB”, “los jugadores que participan allí tienen mayor riesgo de lesión o bajo rendimiento en el inicio de la campaña”, “los dueños de equipo odian el CMB “. Esas son algunas de las frases que más se leen y escuchan por estos días, cuando todavía no se cumple el primer mes de zafra en la Gran Carpa.

Los argumentos de quienes defienden esa corriente se basan en el momento del año que se celebra el certamen de naciones, en medio del Spring Training, cuando los jugadores se ponen a tono para el venidero certamen.

La mayoría de los peloteros pasan, de un momento a otro, a un nivel de intensidad en el juego más parecido al de los playoffs que al de la pretemporada. Y cuando esa adrenalina, para muchos única en sus vidas, baja, la fatiga suele aparecer.

Pero, ¿existe tal maldición?

Mi respuesta corta: no.

Porque, básicamente, considero que un torneo deportivo no es precisamente uno de esos hechos que acarrean “maldiciones”. Incluso, dudo que exista algo que, en sí mismo, acarree desgracias o rachas de mala de suerte, aunque admito que la terminología a veces resulta seductora para contar historias, mucho más en el beisbol, rodeado de cábalas y cierto misticismo.

Pero vamos a intentar despiezar esta presunta maldición del Clásico. Hagamos algo de periodismo básico. Vamos a los datos y a la información con una muestra aún muy pequeña, de lo que va de temporada.

LAS LESIONES

Chourio recibió un pelotazo en la mano izquierda el 4 de marzo, cuando disputó el segundo y último juego de exhibición de Venezuela rumbo al Clásico Mundial. No estuvo en el primer duelo del torneo, ante Países Bajos, pero sí en los últimos seis. De hecho, hasta apareció en dos careos más con los Cerveceros de Milwaukee en el Entrenamiento Primaveral, antes de resentirse y ser inscrito en la lista de incapacitados de 10 días por una fractura en la zona previamente lastimada.

Esa lesión del jardinero fue la única vinculante con el CMB entre peloteros que estuvieron en el roster de Venezuela. Recientemente, el pitcher derecho José Buttó (Gigantes de San Francisco), también fue enviado a la lista de lesionados, pero se debió a un coágulo de sangre en el brazo de lanzar, una condición que ya había atravesado en el pasado.

Además de Chourio, hay otros dos casos de lesiones que se pueden relacionar directamente con el Clásico Mundial. Uno es el de Kyle Teel, receptor de los Medias Blancas de Chicago que sufrió una distensión en el tendón de la corva derecha, mientras disputaba la primera ronda del torneo con Italia. Y el otro Seiya Suzuki, outfielder de los Cachorros, quien también tuvo una leve distensión, pero en el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, durante el partido de cuartos de final entre Japón y Venezuela.

Suzuki fue activado el viernes por los oseznos, y tanto Chourio como Teel están en vía a hacer su debut en la temporada en los próximos días, si todo marcha según lo previsto. De cualquier modo, es un balance mucho más satisfactorio al del Clásico Mundial 2023, cuando el puertorriqueño Edwin Díaz perdió el año con los Mets de Nueva York por romperse el tendón rotuliano de la rodilla derecha mientras celebraba un triunfo, y José Altuve no estuvo disponible para los Astros de Houston casi dos meses, tras fracturarse el pulgar derecho por un pelotazo, contra Estados Unidos.

Hay al menos seis peloteros más que disputaron el reciente CMB y al momento de escribir esta columna están en lista de lesionados. Los dominicanos Juan Soto (Mets), Carlos Estévez (Reales de Kansas City) y Carlos Santana (Diamondbacks de Arizona); el estadounidense Matthew Boyd (Estados Unidos); el mexicano Alejandro Kirk (Azulejos de Toronto) y el colombiano José Quintana (Colombia). Pero todos ellos a causa de dolencias posteriores al certamen.

“Esas cosas le pueden pasar a cualquiera en cualquier momento”, llegó a decir Mookie Betts al periodista Bob Nightengale. “Y siempre se puede intentar culpar al CMB, pero eso es solo un accidente fortuito”.

EL PITCHEO

Ahora vamos con los rendimientos deportivos. Intentemos hacer un ejercicio un poco más contextualizado tomando el roster de Venezuela como ejemplo.

Hasta antes de la jornada del viernes en la MLB, un total de 11 pitchers venezolanos que participaron en el Clásico Mundial con la selección tricolor han actuado en la joven temporada de las Mayores. Todos ellos se combinan para efectividad de 4.15 en 73.2 innings, con una relación de 61 ponches y 31 boletos.

El promedio de carreras limpias ocuparía el vigésimo lugar de 30 posibles entre las divisas de las Mayores, al momento que se publica este texto.

Eduardo Rodríguez ha sido, hasta ahora, el más descollante de todos los pitchers criollos, con brillante promedio de carreras limpias de 0.50 y WHIP de 1.00 en 18.0 entradas divididas en tres aperturas con los D-Backs.

En la misma dirección a E-Rod apunta Antonia Senzatela, quien ahora reconvertido en relevista por los Rockies de Colorado, no permitió carreras en sus primeros 7.1 capítulos de la campaña, con nueve abanicados y solo una base por bolas.

Amargo ha sido el trago, sin embargo, para Ranger Suárez (ERA de 8.64 en 8.1 IL) con los Medias Rojas de Boston, quien tampoco pudo mostrar su mejor versión en el Clásico Mundial. Mientras que Luinder Ávila (ERA de 9.00 en 6.0 IL) fue degradado a Triple A con los Reales de Kansas City.

LA OFENSIVA

Para el bateo, analicemos a los 12 jugadores de posición que actuaron para Venezuela en el Clásico Mundial. Todos ellos han tomado muchos turnos en este arranque de zafra.

La artillería tricolor batea para average de .270 (de 545-147) en lo que va de contienda. Ese sería el tercer mejor promedio colectivo, si lo extrapolamos a los 30 equipos de la MLB, hasta antes de la jornada del viernes. Mucho mejor que el pitcheo.

Wilyer Abreu ha seguido la tónica del CMB, con tres jonrones, nueve carreras empujadas y OPS de 1.110, siendo uno de los pocos puntos luminosos de unos Medias Rojas inmersos en la mediocridad.

Maikel García, por su parte, continúa en modo Jugador Más Valioso, ahora con los Reales, compilando OPS ajustado de 154 con 16 hits, siete impulsadas y seis anotadas.

Javier Sanoja, entretanto, el encargado de anotar la carrera del título mundial, registra astronómica línea ofensiva de .406/.424/.500 con siete remolcadas, vistiendo el uniforme de los Marlins de Miami.

Salvador Pérez (.146), Ronald Acuña Jr.(.204) y Eugenio Suárez (.208), no obstante, aún buscan encender motores con los Reales, los Bravos de Atlanta y los Rojos de Cincinnati, respectivamente.

Tal parece, entonces, que el CMB puede ser «maldición» para algunos y bendición para otros. Todo depende del cristal con que se quiera mirar. Pero, casi me atrevo a asegurar, que aquellos venezolanos a quienes la suerte no los ha acompañado en estas semanas, están dispuestos a pagar ese precio. Después de todo, son campeones del mundo. Y eso nadie se los va a quitar.

 

José Ángel Rodríguez Suárez | AVS Photo Report

 

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