marzo 30, 2026
Eugenio Suárez tras conectar un jonrón de tres carreras

Eugenio Suárez tras conectar un jonrón de tres carreras en la sexta entrada contra los Boston Red Sox en el Great American Ball Park | Foto: Katie Stratman

Como en los viejos tiempos, Eugenio Suárez apareció cuando más lo necesitaban. El antesalista venezolano conectó un cuadrangular de tres carreras que definió la victoria 3-2 de los Cincinnati Reds sobre los Boston Red Sox, asegurando la serie en el Great American Ball Park y dejando una escena cargada de simbolismo en su regreso a la franquicia.

No fue un inicio sencillo. Cincinnati había sido silenciado durante cinco episodios por el zurdo rival, mientras el marcador se inclinaba 2-0 tras un jonrón del venezolano Wilyer Abreu. El abridor Rhett Lowder cumplía con una salida sólida, pero sin respaldo ofensivo suficiente.

Hasta que llegó el sexto inning.

Matt McLain abrió la entrada con sencillo, y tras un cambio de lanzador, la oportunidad comenzó a tomar forma. Sal Stewart negoció boleto y dejó la mesa servida para Suárez. En ese turno hubo tensión: un roletazo que pudo ser doble play se fue apenas foul, cambiando el destino del turno. Luego, con cuenta adversa de 0-2, Suárez hizo el ajuste.

El swing fue limpio, poderoso, directo al segundo nivel del jardín izquierdo.

Un batazo de tres carreras que volteó el juego y encendió el estadio.

“Se siente maravilloso. El primero siempre se siente muy bien”, confesó el venezolano, quien hasta ese momento apenas ligaba de 11-1 en el arranque de temporada. Más que números, fue un turno de lectura, paciencia y ejecución: entendió que vendría la recta y no dejó pasar la oportunidad.

El jonrón, además de ser su primero en esta nueva etapa, representó el número 190 con Cincinnati, una cifra que refuerza su conexión histórica con la franquicia. Su presencia, incluso más allá del batazo, ya comienza a sentirse dentro del clubhouse y en la estructura ofensiva del equipo.

Desde ese momento, el bullpen de Cincinnati se encargó de sostener la ventaja en un cierre de máxima tensión, asegurando una victoria que les permitió quedarse con dos de tres juegos en la serie inaugural.

Pero la noche tuvo un nombre propio.

Suárez no solo rompió el silencio ofensivo de su equipo. También reafirmó su rol: el de un bateador capaz de cambiar un partido con un solo swing. En un lineup joven, su experiencia y oportunismo se convierten en un valor diferencial.

Y en Cincinnati, eso ya lo conocen muy bien.

Escrito por AVS Photo Report