Virgilio Paz Valdés es una de las cartas de Venezuela en el LAAC | Foto: FVG
Con un equipo joven liderado por Virgilio Paz, el golf nacional volvió al escenario continental
Especial Antonio Castillo
Caracas, Venezuela.- Uno de los mejores jugadores de su generación, Virgilio Paz Valdés fue convocado de nuevo por la Federación Venezolana de Golf para integrar el equipo criollo que tomaría parte en la undécima edición del LAAC (Latin America Amateur Championship), la competición más importante del continente en lo que a golf aficionado se refiere.
Sin gran aparataje mediático, pero con un corazón y talento a toda prueba, el equipo venezolano integrado por los jóvenes Rafael Abad, Alejandro Rivas, Andrés Martínez y Virgilio Paz Valdés, desenfundó sus armas en el Lima Golf Club, escenario donde se disputaría la contienda.
Casi de incógnitos se hicieron presentes en la cuidada cancha limeña, mientras fotógrafos y periodistas se enfocaban en los bastonistas que en el papel eran los favoritos. Argentinos, colombianos, paraguayos y los locales peruanos acaparaban los flashes, mientras los venezolanos se contentaban con reconocer el field y sus secretos.
Pero nada más se iniciaron las hostilidades, todo cambió. ¿Quién es ese chico? se escuchó con ese inconfundible cantado sureño tan habitual en este tipo de torneos. Las miradas se posesionaron de inmediato en el jovencísimo jugador que apenas podía controlar dentro de su gorra una maraña de pelos que luchaba por escapar.
Era Andrés Martínez, quien con una tranquilidad pasmosa recorría los primeros 18 hoyos de la contienda. Ese jueves 15 de enero, Venezuela se hizo sentir y fue reconocida como aspirante de peligro al título del LAAC.
De apenas 16 años, Martínez firmó una sólida primera ronda de 66 contactos (-4), producto de cinco birdies. Apenas un bogey, a la altura del hoyo 17, fue el único desliz del venezolano, que aun así pudo erigirse sorpresivo líder, al lado del argentino Andy Schonbaum.
Martínez resistió la siguiente ronda con 70 golpes, cayendo a la segunda plaza con 136, solo por detrás de Schonbaum, quien se afianzó como líder solitario con tarjeta de 134 strokes.
Pero la tarea estaba hecha. Los jugadores venezolanos ya no pasaban desapercibidos, sobre todo después de la tercera ronda protagonizada por Virgilio Paz Valdés, quien con una soberbia cartulina de 64, le rebajó seis toques al promedio del campo, para colocarse entre los líderes. Así las cosas.
Jornada decisiva
Y vino el último día, el decisivo. La neblina retrasó el inicio de la jornada, agregándole más tensión al ambiente.
Los argentinos Segundo Oliva (205) y Andy Schonbaum (206) afrontaron esas últimas 18 banderas como líderes provisionales, mientras que un poco más atrás, el también argentino Mateo Pulcini y el criollo Virgilio Paz Valdés (ambos con zafra de 207 golpes) iniciaron la remontada.
Birdies al dos, al siete y al 15 dejaron al venezolano bien posicionado, pero sus acciones campeoniles sufrieron un duro golpe al firmar un incómodo bogey al 16, que le hizo descender momentáneamente del sitial de honor, superado por un golpe por el emergente argentino Matías Pulcini.
Sin embargo, Paz Valdés sacó fuerzas para nivelar de nuevo el score, con un salvador birdie en el 17. Así, el venezolano y su contendiente argentino igualaron con 275 contactos tras los 72 hoyos de rigor, obligando a una serie extra.
El primer hoyo de desempate fue controlado por ambos golfistas, pero en el siguiente todo se decidió. Pulcini concretó su par, mientras que Virgilio se quedó corto. Sin embargo, nadie dudó del talento, corazón y entrega del venezolano de 21 años, quien de esta forma igualó la mejor actuación de criollo alguno en el evento, protagonizada por Jorge “Pichu” García en la edición de 2016.
Mucho aprendizaje
Después de la épica cruzada en Lima, Virgilio Paz Valdés reconoció que debió exigirse al máximo ante los mejores especialistas del continente, en una competencia que cada vez es más dura.
“Fue una semana dura, de mucho aprendizaje, de muchas emociones, frustraciones, un poco de todo, pero supe controlar esas emociones en el campo, manteniéndome siembre en el presente, inmerso en una especia de burbuja mental que me ayudó. En líneas generales tomé el torneo con calma, tiro a tiro, relajado, disfrutando del momento, porque era consciente de que este tipo de momentos no siempre los vas a tener en la vida. Fue una semana larga, pero positiva, que me sirvió para tener de nuevo confianza en mi juego”, dijo el flamante subcampeón venezolano.
Apelando a la confianza, Paz Valdés señaló además que le servirá para afrontar en positivo su próximo torneo universitario del año, el próximo mes en Hawaii.
“Me voy a graduar en mayo de Administrador de Empresas en la Universidad de Missouri, tras lo cual pienso seguir un tiempo como jugador amateur, para luego dar el salto al profesional, pero eso depende de muchas cosas. Este fue mi quinto LAAC y quisiera regresar el año próximo, que se jugará en Mayakoba, en la Riviera Maya mexicana”, agregó.
Explicó que con su segundo lugar en este LAAC de Lima, tendrá derecho a disputar importantes clasificatorios y codearse con los mejores jugadores del mundo.
“Este subcampeonato me abrió las puertas para varias cosas, como las últimas rondas de clasificación del British Open, el US Open y el US Amateur, entonces voy a tener tres chances para jugar dos ‘majors’, más el torneo amateur más importante del mundo, y estoy muy emocionado por eso”, finalizó.
