marzo 13, 2026
La F1 comenzó en Australia 2026

La F1 comenzó en Australia , entre críticas por el nuevo reglamento | Fotos: F1

La temporada de 2026 de Fórmula 1 comenzó en Australia con notables incertidumbres, gracias a  la introducción del nuevo y «disruptivo» reglamento técnico, que hace a los monoplazas ser mayores dependientes de la energía eléctrica, sin DRS y con una aerodinámica activa, que cambia el estilo de conducción de los pilotos.

Si bien los primeros minutos del Gran Premio disputado en Melbourne generaron emociones, con Mercedes y Ferrari intercambiando puestos de vanguardia, pronto se puso en evidencia que las modificaciones al reglamento dejaban más dudas que aciertos.

En todo caso, esta válida inicial dejó al descubierto el dominio exagerado de Mercedes, con un doblete que pareciera condenar la emoción. Sólo la italiana Ferrari, con su velocidad en las salidas, luce capaz de discutir también los triunfos, quedando en el tintero las posibles evoluciones de McLaren y Red Bull.

Hoy, la pista Internacional de Shanghai, en China, acoge la segunda parada del torneo, por lo que será propicia la ocasión para conocer un poco más. Pilotos y escuderías sabrán más sobre el terreno que están pisando, para así evaluar estrategias y corregir entuertos ¿Seguirá Mercedes imponiendo su poder electrónico, o los últimos campeones Lando Norris (McLaren) y Max Verstappen (Red Bull) podrán dar la pelea en igualdad de condiciones?

Veremos.

 

Lluvia de críticas

Mientras por un lado el vencedor George Russell se desbordaba en elogios sobre su Mercedes:

“Me encanta este auto, me encanta este motor”, otros como Max Verstappen, Lando Norris y compañía se rebelaron contra unos monoplazas que al parecer ya no premian la velocidad.

Y es que tras la carrera en Australia, la zona mixta del trazado fue un hervidero de pilotos talentosos, todos contrariados por los resultados, y a la vez disgustados con los responsables que cambiaron la normativa del campeonato, invalidado de paso, todo lo que sabían hasta entonces.

Reflexionaban los conductores acerca sobre que ya no se trata de ser el más rápido, sino ser el más eficiente, y eso resulta desconcertante. Ahora deben soltar el acelerador en plena recta. Deben frenar mucho antes de cada curva. En definitiva, deben ir con más cautela. Todo ello para recargar las baterías de los propulsores eléctricos, que, a la final, son los que lo deciden todo.

Explica Javier Sánchez, de El País de España, que los adelantamientos que protagonizaron al principio George Russell y Charles Leclerc, le devolvieron a la F1 emociones de antaño, confirmando que este año habrá más batallas en pista.

Pero, aun así, la mayoría de los actores del Gran Circo aseguraron que este espectáculo fue poco menos que una ilusión artificial, toda vez que cuando el Mercedes adelantó al Ferrari en esas primeras de cambio, debió utilizar el sobrante de energía del llamado modo adelantamiento (sin el DRS de temporadas anteriores), pero acto seguido se quedaba sin potencia y era rebasado de nuevo.

Una y otra vez, en cada recta sucedió esto, hasta que al final, una parada en boxes permitió a Russell alejarse -junto a su compañero, Kimi Antonelli-, y el intercambio de posiciones llegó a su fin.

Es así que todos los presentes en el Albert Park, desde ingenieros a aficionados, hasta los espectadores que siguieron la carrera por Tv, se quedaron con la misma duda: ¿qué pasó? Esa rivalidad inicial entre Russell y Leclerc tuvo que haber sido emocionante y pugnaz hasta el final, y sin embargo, resultó más bien frustrante para la mayoría.

“Fue un caos. Adelantabas en una recta y luego te volvían a pasar en la siguiente”, dijo el cuádruple campeón Max Verstappen, especialista en eso de frenar de último en las curvas, estrategia que en la actualidad no es determinante.

“Esto no es divertido. Creo que no hay ningún aspecto positivo en el nuevo reglamento. Habría que cambiar muchas cosas de esta Fórmula 1, como los motores y las baterías, pero eso ya no es posible”, señaló el neerlandés, visiblemente molesto, a pesar de su espectacular remontada del puesto 20 hasta la sexta plaza.

Entretanto, el vigente campeón Lando Norris, tampoco se anduvo por las ramas.

“Han convertido los mejores autos del mundo en los peores. George (Russell) estará contento, pero el nuevo reglamento no está bien”, reconoció Norris, quien al volante de su McLaren apenas fue quinto en Melbourne, precisamente por delante de Verstappen. “Pronto habrá un gran accidente”, sentenció Norris, quien vio cómo su compañero, el local Oscar Piastri, se estrellaba en la vuelta de calentamiento, después que su monoplaza registrara un pico de potencia inesperado que fue incapaz de controlar.

Pero, a fin de cuentas, todos deberán ajustarse los cinturones y tratar de adaptarse a las realidades actuales de una F1 que prioriza en extremo la tecnología sobre la destreza de los pilotos.

 

Escrito por Antonio Castillo