Marc Márquez llega a esta temporada de MotoGP en un momento de adaptación física y técnica | Foto: Moto GP
A pocos días del Gran Premio de Tailandia, que marca el inicio oficial de la temporada 2026 de la MotoGP, todo el foco está puesto en el campeón defensor: Marc Márquez. Su recuperación tras la lesión sufrida el año pasado y su estado físico actual son temas que generan expectativas y preguntas en el paddock mundial.
La lesión en Indonesia y el camino de recuperación
La temporada 2025 había sido extraordinaria para Márquez, quien dominó el Mundial con autoridad y se proclamó campeón tras una impresionante serie de victorias. Sin embargo, en el Gran Premio de Indonesia de octubre de 2025, una colisión con Marco Bezzecchi en la primera vuelta terminó el campeonato anticipadamente para él al sufrir una fractura en la clavícula derecha, obligándolo a someterse a cirugía y retirarse de las últimas carreras de ese año.
El impacto no sólo truncó su temporada; también complicó una recuperación que, por su historia de lesiones previas, requería cautela. El propio Márquez ha reconocido que en este momento no es la edad lo que lo limita, sino el desgaste que su cuerpo ha sufrido por tantos impactos y lesiones acumuladas a lo largo de una carrera legendaria.
Durante el invierno, Márquez optó por un enfoque prudente: no solo pasó por la rehabilitación tras la intervención, sino que realizó pruebas privadas con la Ducati en circuito, incluida una sesión con una moto de calle para evaluar su estado físico antes de volver a una Ducati de MotoGP.

Pretemporada y ritmo actual
En los test de pretemporada en Buriram (Tailandia), Márquez mostró signos positivos: encabezó alguna fase de las simulaciones matutinas e incluso marcó tiempos competitivos frente a su compañero de equipo, Pecco Bagnaia. Sin embargo, también se evidenció que todavía está en proceso de adaptación total a la recuperación: sufrió varias caídas durante las pruebas y enfrentó malestar físico, incluido un episodio donde se sintió débil y con síntomas de descompostura, lo que afectó parte de su rendimiento inicial.
Estos altibajos físicos no son necesariamente señales de alarma, sino recordar de que Márquez aún está en plena reconstrucción de su forma más potente. La temporada 2025, que ya está en los libros como una de sus campañas más dominantes, culminó con él al mando a pesar de perderse las últimas rondas.
La defensa del título y los objetivos 2026
Con 33 años y un campeonato reciente bajo el brazo, Márquez apunta a lograr su octavo título mundial, igualando la marca histórica de Giacomo Agostini, la figura más laureada de la historia de las dos ruedas.
En declaraciones recogidas por la prensa, Márquez se mostró claro: estando dentro del Ducati Lenovo Team, la ambición sigue siendo pelear por el campeonato más alto. Incluso reconoció que el objetivo es no bajar la guardia y competir por el título con la presión natural que implica ser campeón defensor.

Internamente, la renovación de su contrato con Ducati ha sido parte de las conversaciones en torno a su estado físico. Su recuperación ha influido en la negociación de su continuidad, con la intención de evaluar su forma real antes de confirmar acuerdos más largos. Márquez mismo ha dicho que la lesión al hombro y el proceso de recuperación han sido determinantes para asegurar contratos basados en su condición física actual.
El contexto competitivo
La pretemporada también ha mostrado que el panorama competitivo es más intenso que nunca. Marco Bezzecchi fue el piloto más rápido en el cierre de pruebas en Buriram, superando a varios rivales incluidos Márquez y Bagnaia, lo que sugiere que la defensa del título no será un camino fácil.
Expertos como Andrea Dovizioso han advertido que aunque Márquez sigue siendo el rival a batir, los oponentes están más preparados, con Aprilia y otros equipos dispuestos a presionar desde el primer gran premio.

Lo que queda claro es que Marc Márquez no solo ha regresado de una lesión seria, sino que ha manejado su recuperación con cautela y método, evitando riesgos apresurados que podrían comprometer su futuro competitivo. Su trabajo con Ducati y su enfoque mental —positivo y centrado en objetivos— lo mantienen como una de las figuras más influyentes de este comienzo de temporada.
Si bien la lesión de Indonesia marcó un antes y un después en su calendario de recuperación, la ambición de luchar por el título nuevamente en 2026 está más viva que nunca. En un deporte que exige excelencia física, técnica y mental, Márquez continúa desafiando expectativas y recordando por qué es considerado uno de los grandes de la historia de MotoGP.
Escrito por AVS Photo Report
