marzo 13, 2026
Constanza Jiménez campeona nacional juvenil de tenis

Constanza Jiménez se coronó campeona nacional juvenil | Foto: @cotikatennis

El sol de marzo caía con fuerza sobre las canchas de arcilla de la Federación Venezolana de Tenis, ubicadas en la urbanización Santa Rosa de Lima, en Caracas.

El ambiente, cargado del polvillo naranja de la tierra batida, servía de escenario para una final juvenil que terminó convirtiéndose en una lección de coraje. En el aire se sentía esa tensión propia de los grandes clásicos regionales, enfrentando esta vez a las delegaciones de Miranda y Carabobo.

Allí, la joven Constanza Jiménez Carmona decidió ignorar las estadísticas para escribir su propia historia, demostrando a los presentes la importancia de la templanza cuando los pronósticos lucen en contra.

Constanza llegó al Torneo Nacional G1, el evento más importante del circuito juvenil en la categoría de 14 años, ocupando la novena posición del ranking.

Para el espectador común, estar fuera del grupo de las ocho favoritas suele significar una despedida temprana, pero la jugadora mirandina ejecutó una limpieza de cuadro asombrosa.

Su camino hacia la final incluyó victorias contundentes sobre las principales raquetas del país, probando la teoría de que en la arcilla, el número que acompaña al nombre cuenta menos que la disciplina demostrada en cada punto.

La gran final contra la jugadora número uno de Venezuela, la carabobeña Cándida Granadillo, fue un agotador duelo de estrategias.

Esta victoria otorga a Jiménez el derecho de llevar la bandera nacional a la Gira Internacional de la Confederación Sudamericana de Tenis, COSAT.

Es el siguiente paso lógico para una atleta joven buscando medirse con el talento del continente. Lo ocurrido en Santa Rosa de Lima recuerda que el tenis juvenil venezolano tiene relevo y, sobre todo, carácter.

Más allá del trofeo, nos queda el ejemplo de una adolescente capaz de mantener la calma en medio de la tormenta, confirmando que en este deporte, el ranking otorga un lugar, pero solo el esfuerzo constante entrega el título.

 

Escrito por Rubén Hernández