Lamine Yamal, del FC Barcelona, levanta el trofeo mientras celebra la Supercopa de España con sus compañeros el pasado domingo. | Foto: Reuters

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Barcelona, España.- El FC Barcelona volvió a celebrar en un Clásico decisivo. En el Estadio King Abdullah de Yeda, el equipo dirigido por Hansi Flick venció 3-2 al Real Madrid y se consagró campeón de la Supercopa de España 2025/2026, revalidando el título en un partido intenso, cambiante y cargado de emociones.

Desde el inicio, el Barcelona asumió el control del balón y marcó el ritmo del juego. La primera ocasión clara, sin embargo, fue para el Real Madrid: a los 13 minutos, Vinícius Jr. desbordó por izquierda y quedó mano a mano, pero su definición fue contenida sin problemas por Joan García, una de las grandes figuras de la noche.

El dominio azulgrana terminó reflejándose en el marcador a los 36 minutos. Raphinha, tras haber desperdiciado una ocasión previa, volvió a escaparse por el sector izquierdo y definió con un remate cruzado preciso para el 1-0. Barcelona no aflojó y estuvo cerca de ampliar la ventaja con llegadas de Fermín López y Lamine Yamal, ambas neutralizadas por un inspirado Thibaut Courtois.

Un cierre de primer tiempo electrizante

Cuando el descanso parecía inminente, el Clásico explotó. Vinícius empató el partido con una gran acción individual y definición al segundo palo, pero la respuesta del Barça fue inmediata: Robert Lewandowski, tras una asistencia magistral de Pedri, resolvió con una sutil vaselina para el 2-1. Todavía habría tiempo para más, ya que Gonzalo García aprovechó una jugada confusa tras un córner y decretó el 2-2.

En el complemento, el guion se mantuvo. Barcelona con la posesión y Real Madrid apostando al contragolpe, siempre con Vinícius como principal amenaza. Joan García volvió a responder con solvencia ante dos remates exigentes del brasileño y sostuvo al conjunto catalán en momentos clave.

Raphinha decidió el Clásico

El partido tuvo su cuota de polémica a los 56 minutos, cuando una dura falta sobre Pedri desató reclamos de expulsión y tensó el clima en el campo. A pesar de ello, el Barcelona no perdió el orden y siguió buscando el arco rival.

A los 70, Lamine Yamal estuvo muy cerca de marcar, pero nuevamente Courtois evitó el gol. La insistencia tuvo premio poco después: Raphinha, otra vez por izquierda, sacó un remate cayéndose que se desvió en Asensio y terminó en el fondo del arco para el 3-2 definitivo.

En los minutos finales, el Real Madrid empujó con más orgullo que claridad. Joan García volvió a ser decisivo con dos atajadas fundamentales, primero ante Carreras y luego frente a Asensio, para sellar el triunfo blaugrana.

Con Raphinha y Joan García como grandes figuras, el FC Barcelona conquistó su segundo título consecutivo de la Supercopa de España, ambos frente a su eterno rival, y confirmó su dominio reciente en los Clásicos decisivos.