Moreno decide en el 10mo y D-backs regresan a zona de Comodín | Foto: MLB
El receptor venezolano decidió en la décima entrada con un sencillo que permitió a los Diamondbacks superar 4-3 a los Astros
Cuando un partido llega a la décima entrada, ya no hay demasiado margen para equivocarse. Cada lanzamiento cuenta y cualquier batazo puede cambiarlo todo. Esta vez, la oportunidad cayó en manos de Gabriel Moreno y el venezolano respondió.
Moreno conectó un sencillo al jardín central en el décimo episodio que permitió anotar a Ildemaro Vargas, corredor automático, y dio a los Arizona Diamondbacks una ventaja de 4-3 que ya no dejarían escapar ante los Houston Astros en el Daikin Park.
Fue el batazo que terminó decidiendo una noche que Arizona tuvo que trabajar hasta el último momento.
Vargas había avanzado hasta tercera gracias a un toque de sacrificio de Geraldo Perdomo y Moreno hizo el resto. Un sencillo limpio por el centro del campo, una carrera y la remontada completada.
Para los Diamondbacks fue su 42.ª remontada de la temporada, una muestra más de la capacidad del equipo para mantenerse dentro de los partidos incluso cuando el marcador no acompaña.
Moreno ya había dejado su aportación anteriormente. En el quinto inning conectó un elevado de sacrificio al jardín central que permitió a Tim Tawa anotar la primera carrera de Arizona. Pero su momento importante todavía estaba por llegar.
La noche también tuvo otro protagonista venezolano. Ketel Marte empató el encuentro en el octavo inning con su 22.º cuadrangular de la temporada, un batazo que Statcast proyectó en 388 pies y que acabó en las gradas del jardín derecho.
Después llegó el trabajo del bullpen. Jonathan Loáisiga lanzó un noveno inning perfecto, con dos ponches, mientras que Brandyn García se encargó de cerrar el encuentro en la décima. El relevista ponchó a Yordan Álvarez, retiró a Isaac Paredes con un elevado de foul y terminó con otro ponche ante José Altuve.
El abridor de Arizona, Brandon Pfaadt, había completado 6.1 entradas, permitiendo tres carreras y siete hits, con dos boletos y cuatro ponches.
Pero esta vez la noche tenía reservado el último golpe para Moreno.
Un solo batazo fue suficiente.
Y el receptor venezolano apareció justo cuando Arizona más lo necesitaba.
Escrito por José Manuel Durán
