octubre 20, 2026
Wanda Rodríguez y el silencio que hizo historia

Wanda Rodríguez, primera chief umpire de la LVBP | Fotos: Alejandro van Schermbeek

Hay oficios que, cuando se hacen bien, desaparecen. El del umpire es uno de ellos: nadie recuerda al árbitro de un buen juego. Pero la noche del sábado 17 de octubre, en el Estadio Universitario de Caracas, una mujer de 23 años se ubicó detrás del plato y la historia de la LVBP cambió de rostro. Wanda Rodríguez se convirtió en la primera mujer en trabajar como chief umpire en un juego oficial de temporada regular.

Le tocó un partido que no perdona. Tigres de Aragua se escapó 4-0 en el primer inning, Tiburones de La Guaira reaccionó con cuatro carreras en el octavo, con jonrones de dos carreras de Simón Muzziotti y de Juniel Querecuto, y el 5-5 forzó diez entradas. Los Tigres ganaron 7-6, tras tres horas y media y ante 7.232 aficionados.

Su camino empezó lejos de los reflectores. Nacida en Guayabones, Mérida, comenzó como lanzadora de la selección de su estado, antes de formarse en el Venezuelan Umpire Camp. Desde pequeña, contó, su padre jugaba con ella y su hermano en vacaciones, y ahí «nació mi pasión».

Después, los pasos fueron medidos. En 2024 pasó por la Dominican Summer League. El 10 de diciembre de ese año, con 21 años, dirigió como umpire principal el Juego de Estrellas de la LVBP ante Japan Breeze. En julio de 2025 trabajó en la Serie del Caribe Kids. Y el 18 de octubre de 2025 debutó en temporada regular como auxiliar de tercera base, en Barquisimeto, en un Tiburones-Cardenales. Esa misma noche, de un año atrás, ya era historia. A un día de cumplirse ese aniversario, regresó al mismo escenario de las decisiones, esta vez detrás del plato.

Lo más conmovedor es la sencillez con que lo cuenta. Cuando asistía a los talleres del VUC, confesó en una entrevista, «nunca en mi vida pensé que iba a ser árbitra». Hay una ironía hermosa en eso: la muchacha que no se imaginaba en ese puesto terminó siendo la persona a quien miran peloteros, técnicos y gradas en cada lanzamiento. Y ahí está su mentor, Manuel González, el primer venezolano en llegar a las Grandes Ligas como árbitro, quien también empezó en tercera base.

El momento no llega aislado. En agosto de 2025, Jen Pawol debutó como la primera mujer umpire de las Grandes Ligas. Cada pionera abre una puerta, y le dice a otras que ese lugar también les pertenece.

En los resúmenes del juego, los protagonistas fueron los bateadores. Para un árbitro, esa es la mejor señal. Pero esta vez el silencio vale otra cosa: es el de una puerta que se abre sin estruendo y que ya no volverá a cerrarse.

Escrito por José Manuel Durán