abril 27, 2026
Esteban Jaramillo se alzó con la victoria

Esteban Jaramillo se alzó con la victoria | Fotos: Edgar Basalo

El golf no siempre premia al más espectacular. A veces, premia al más firme. Y en el XLI Abierto de Venezuela Copa Chevron, ese fue el colombiano Esteban Jaramillo.

En una semana cargada de simbolismo —marcada además por el 75 aniversario de la Federación Venezolana de Golf— el escenario del Valle Arriba Golf Club volvió a exigir lo máximo. No solo técnica. Cabeza. Paciencia. Resistencia.

Y Jaramillo entendió el guion mejor que nadie.

Con un acumulado de -14, construido a lo largo de rondas de 69, 64, 66 y 67 golpes, el colombiano no solo se llevó el título: firmó su primer triunfo como profesional, confirmando que su crecimiento ya no es proyección, es realidad competitiva.

El punto de quiebre llegó en la segunda ronda. Un 64 (-6) que marcó diferencia y lo posicionó como referencia en un torneo que nunca permitió relajación. Porque si algo dejó esta edición fue un tablero inestable, donde el liderato cambió de manos y nadie logró despegarse con comodidad.

Esteban Jaramillo
Esteban Jaramillo

La jornada final condensó toda esa tensión.

Jaramillo compartió salida con el también colombiano Carlos Rodríguez y el venezolano Jorge García, campeón defensor. Tres nombres. Tres realidades. Un mismo objetivo.

Pero la diferencia estuvo en la gestión.

Mientras Rodríguez —mejor amateur del torneo con -11— sostuvo el pulso competitivo, y García cerró con -10 para completar el podio, Jaramillo jugó sin fisuras. Sin errores graves. Sin concesiones. En un campo que castiga cualquier exceso, eligió cuándo atacar… y cuándo sobrevivir.

Esteban Jaramillo
Esteban Jaramillo

Ahí se decidió todo.

El torneo, que reunió a más de 300 jugadores con una destacada presencia internacional, confirmó su peso dentro del calendario regional, consolidándose como una parada clave del golf en el Caribe y Sudamérica .

Pero más allá de los números, lo que dejó esta edición fue una sensación.

El Abierto de Venezuela no es solo competencia. Es una vitrina. Un termómetro del presente del golf en la región. Un espacio donde conviven experiencia, proyección y presión real.

Y en ese escenario, también brilló el amateurismo. Rodríguez en caballeros y Kamila Prieto en femenino demostraron que el futuro ya está compitiendo de tú a tú con la élite.