Max Verstappen
Max Verstappen esperó hasta la decimosexta carrera del campeonato para volver a lo más alto de un podio de Fórmula 1. El neerlandés ganó este domingo el Gran Premio de Baréin, celebrado de manera excepcional en el circuito de Sepang, Malasia, después de una carrera condicionada por la lluvia, dos intervenciones del coche de seguridad y una estrategia de neumáticos que cambió por completo el escenario inicial.
La victoria, la primera de Verstappen en 2026 y la número 72 de su carrera, llegó después de una salida en la que perdió el liderato que había conseguido el sábado. Kimi Antonelli y George Russell aprovecharon el peor arranque del Red Bull sobre el asfalto mojado y colocaron a los dos Mercedes por delante.
La lluvia cambió el orden de la carrera
La prueba comenzó con más de hora y media de retraso por las fuertes precipitaciones. Las condiciones también provocaron problemas electrónicos durante la vuelta de formación, obligando a varios equipos a reiniciar sistemas antes de poder tomar la salida.
Con la pista todavía húmeda, algunos pilotos apostaron por neumáticos intermedios y otros por slicks. Ferrari eligió esta segunda opción con Lewis Hamilton y Charles Leclerc, una decisión que inicialmente hizo caer al británico hasta el fondo del pelotón.
El primer Safety Car, provocado por el trompo de Valtteri Bottas, abrió una ventana estratégica. El trazado comenzó a secarse y los neumáticos lisos pasaron a ser la elección correcta. Verstappen aprovechó ese momento para recuperar terreno y, una vez relanzada la carrera, adelantó a los Mercedes para tomar nuevamente el control.
A partir de ahí, el Red Bull encontró un ritmo que sus rivales no pudieron igualar. Antonelli terminó segundo, mientras Hamilton completó una recuperación notable desde la decimoctava posición hasta el tercer puesto. Charles Leclerc fue cuarto e Isack Hadjar terminó quinto.
Russell pierde el podio y Antonelli amplía su ventaja
George Russell parecía encaminado al podio, pero su carrera terminó a cinco vueltas del final por un aparente problema en la unidad de potencia. La incidencia permitió que Hamilton heredara la tercera posición y añadió otro golpe a las aspiraciones del británico en el campeonato.
Para Antonelli, en cambio, el segundo puesto tuvo un valor importante. El italiano amplió su ventaja al frente del Mundial hasta los 84 puntos sobre Russell, mientras Verstappen recuperó protagonismo en un campeonato que todavía tiene varias carreras por delante.
El próximo escenario será Singapur. Allí, Red Bull llegará con una referencia renovada: después de meses sin ganar, Verstappen demostró que, cuando la pista exige adaptación, lectura estratégica y precisión, todavía puede marcar la diferencia.
Escrito por Gabriel Rivas
