Marco Bezzecchi se lució con Aprilia en Burinam, Tailandia | Foto: MotoGP
El inicio de la temporada de MotoGP en Tailandia, dejó cimentada la evolución de la marca Aprilia, que en su fábrica de Noale, Italia, trabajó incansablemente durante años, hasta poner en pista un prototipo veloz y confiable, capaz de plantarle cara a la hasta hace poco invencible Ducati.
Derivada del grupo Piaggio, la escudería Aprilia iba de mal en peor, hasta que en 2018 entró en escena Massimo Rivola, su ingeniero responsable de la división MotoGP. Allí hubo un punto de inflexión que derivó en lo que es actualmente la flamante líder del torneo de velocidad.
Hay que destacar que Aprilia tiene una presencia en los mundiales de motociclismo que data de hace muchos años.
En este sentido, es obligatorio recordar que el venezolano Carlos Lavado compitió en la categoría 250cc (hoy Moto3) en las temporadas 1989 y 1990 con la marca de Noale, logrando figuraciones intermedias en el pelotón de pilotos.
En 1989 logró un séptimo lugar en Brasil, como su mejor actuación, mientras que en la campaña de 1990, Lavado finalizó cuarto en el Gran Premio de Bélgica, carrera que fue ganada por el estadounidense John Kocinski (Yamaha), mientras que el piloto local Didier de Radigues finalizó segundo con Aprilia y el español Carlos Cardús (Honda), completó el podio.
En franco ascenso
Desde entonces la formación Aprilia se mantuvo activa, con más decepciones que alegrías, hasta que llevada de la mano del mencionado Massimo Rivola, quien venía de dirigir la Academia de Pilotos de Ferrari entre 2009 y 2016, se presenta hoy como uno de los referentes en la zafra de 2026.
Se dice que la influencia de Rivola en el piloto Charles Leclerc fue definitiva para que se transformara en la figura de Ferrari en la F1 actual.
En todo caso, el fichaje de Rivola por Aprilia tuvo un efecto reparador en una estructura que, hasta ese momento, iba de revés en revés; una situación que se agravó en 2019 tras la sanción por dopaje impuesta al piloto italiano Andrea Iannone.
En 2020, Aprilia terminó el Mundial de MotoGP en la última posición de la tabla de equipos, pero ya en 2022 se ubicó tercera en el escalafón con 334 puntos, solo superada por la campeona Ducati (454) y la austríaca KTM (337).
Sus pilotos Aleix Espargaró y Maverick Viñales, hicieron un gran trabajo, colocándose en los puestos cuarto y undécimo de la clasificación.
Ya el año pasado, la marca Aprilia se erigió subcampeona en el apartado Constructores con 418 puntos, solo superada por Ducati que firmó zafra de 768 unidades.
A fin de cuentas, la introducción de sistemas de simulación y el uso de herramientas de dinámica de fluidos computacional (CFD) han sido determinantes en la revitalización de un prototipo que, en estos momentos, es visto como el más equilibrado de la parrilla.

Prudencia ante todo
El italiano Marco Bezzecchi fue el protagonista principal de la válida inicial en el circuito Chang, en Tailandia, logrando los tiempos más rápidos en los entrenamientos, la pole position y dominando de principio a fin la carrera dominical. No completó el pleno Bezzecchi, al protagonizar una caída mientras comandaba a placer la carrera Sprint disputada el sábado 28 de febrero.
Tras escaparse en el arranque de la carrera larga en Buriram, sus rivales se contentaron con seguirle la huella. Fue abriendo un hueco respecto a los perseguidores hasta ganar por más de cinco segundos de ventaja, coronando un día redondo para Aprilia, que también coló a Raúl Fernández, tercero, Jorge Martín, cuarto, y Ai Ogura, quinto, en el Top 5.
Sin embargo, el piloto nacido en Rimini el 12 de noviembre de 1998, no se desboca ante los resultados iniciales.
Está consciente que esto apenas comienza y que falta mucho para concluir el calendario. Por lo pronto disfruta su momento.
«Estoy contento. Ha estado muy bien la carrera, era importante recomponerse después del error del sábado. Porque no era fácil, pero hemos trabajado bien, me sentía cómodo con la moto, y he conseguido hacer una buena salida. La moto sin duda ha mejorado, porque este invierno todos en Aprilia han hecho un grandísimo trabajo. Nos han dado cosas a probar muy interesantes. Yo he mejorado también un poco a nivel de pilotaje, paso a paso”, confesó Bezzecchi.
La gran interrogante es si este gran nivel mostrado por del binomio Bezzecchi-Aprilia es un aviso de que las cosas están cambiando con respecto a Ducati.
«Es demasiado pronto para cantar victoria, porque al final es tan solo una carrera y un par de test lo que llevamos. Es demasiado temprano. Con tantas carreras, puede haber muchos factores que marquen la diferencia. Y Marc Márquez, Ducati, KTM, Pedro Acosta… Siempre están ahí. Así que hay que intentar mantener la concentración, trabajar bien e ir afrontando las cosas carrera a carrera, con calma y también con la voluntad de conseguir grandes resultados», finalizó.

Pedro y Marc
Los españoles Pedro Acosta y Marc Márquez vivieron momentos disímiles en el Gran Premio de Tailandia de MotoGP.
Acosta, al manillar de KTM, ganó la prueba Sprint del sábado en Buriram y escoltó a Marco Bezzecchi en la carrera principal del domingo pasado, con lo cual se colocó en el liderato de la clasificación de pilotos.
“La verdad es que hemos mostrado buen ritmo, estamos trabajando bastante bien, intentando cuadrar un poco lo que me faltaba el año pasado. También plantearme las carreras de otra forma, porque el año pasado era un poco salir, pegar tres vueltas rápido y ya intentar sobrevivir”, dijo Acosta.
Por su parte, el campeón Marc Márquez finalizó segundo en el Sprint, y luego, en la carrera principal, debió abandonar por un raro pinchazo en la rueda trasera de su Ducati.
“El pinchazo vino cuando realmente estaba atacando, cuando quedaban diez vueltas. Era mi plan: gestionarme físicamente, gestionar neumáticos y, cuando quedaran diez vueltas, darlo todo. Pero bueno, hoy la suerte no estaba de nuestra parte”, comentó Marc Márquez.
Y ahora… Brasil
El gran circo de la MotoGP viajará ahora a América, donde 21 y 22 de marzo tendrá su segunda parada, en esta ocasión en el autódromo Internacional Ayrton Senna, en Goainia.
Con esta prueba, Brasil regresa al concierto mundial de motociclismo, luego de un periplo de carreras que se realizaron entre 1987 hasta 1992.
Entonces las máquinas que predominaban eran las de 500cc, con pilotos de la talla de Wayne Gardner (ganador en los premios de 1987 y 1992), Eddie Lawson (1988) y Kevin Schwantz (1989).
Escrito por Antonio Castillo
