Jakub Mensik | Foto: ©Philippe Montigny / FFT
Roland Garros entró este martes 2 de junio en una fase donde cada partido comienza a sentirse definitivo. La tierra batida parisina volvió a convertirse en escenario de emociones intensas, con jóvenes talentos consolidando su crecimiento y figuras consolidadas defendiendo sus aspiraciones al título.

Uno de los nombres propios de la jornada fue Jakub Mensik. El checo puso fin a la notable aventura del brasileño João Fonseca y avanzó a las semifinales tras imponerse en tres sets. Fonseca llegaba como una de las grandes historias del torneo después de eliminar a Novak Djokovic y firmar una actuación que captó la atención del mundo del tenis. Sin embargo, Mensik mostró serenidad y autoridad en los momentos clave para quedarse con el encuentro.
El joven brasileño se marcha de París dejando una huella importante. Su recorrido confirmó que posee el talento y la personalidad para competir al más alto nivel en los próximos años.

En la otra llave masculina del día, Alexander Zverev volvió a demostrar por qué muchos lo consideran el principal favorito al título. El alemán derrotó al español Rafael Jodar por 7-6 (3), 6-1 y 6-3 en un partido que tuvo un primer set muy competitivo antes de que la experiencia del número dos del mundo marcara diferencias. Con este resultado, Zverev alcanzó su quinta semifinal consecutiva en Roland Garros.
Kostyuk emociona y el cuadro toma forma
En el cuadro femenino, Marta Kostyuk protagonizó una de las imágenes más significativas del día al derrotar a Elina Svitolina en un duelo cargado de simbolismo. Más allá del resultado deportivo, el encuentro enfrentó a dos de las principales representantes del tenis ucraniano en una pista donde la emoción estuvo presente desde el inicio hasta el final.
La victoria permitió a Kostyuk continuar avanzando en el mejor Roland Garros de su carrera, consolidando el gran momento que atraviesa sobre tierra batida.

La jornada también dejó la clasificación de otras aspirantes al título y confirmó que el torneo se encamina hacia unas semifinales de enorme nivel competitivo. Con cada ronda, las diferencias se reducen y la presión aumenta, creando el escenario perfecto para que aparezcan nuevas historias en París.
Roland Garros ya dejó atrás la etapa de las sorpresas iniciales. Ahora comienza el tramo donde cada punto pesa más, cada partido se juega con mayor intensidad y cada victoria acerca a los protagonistas a la posibilidad de levantar uno de los trofeos más prestigiosos del deporte mundial.
Escrito por Laura Bruni
