Marc Márquez es historia viva de MotoGP | Foto: Moto GP
El Ducati Lenovo Team ha dictado sentencia para el próximo asalto en Montmeló: el asiento de Marc Márquez quedará vacío. Tras la aparatosa caída sufrida en el Tissot Sprint del Gran Premio de Francia, donde una fractura en el quinto metatarsiano del pie derecho encendió todas las alarmas, el equipo oficial ha confirmado que no habrá sustituto para el piloto catalán este fin de semana en el Gran Premio de Catalunya.

Un doble paso por el quirófano para volver más fuerte
La decisión no es solo logística, sino de respeto al proceso de recuperación. El pasado domingo, mientras el asfalto de Le Mans aún ardía, Márquez salía con éxito de una doble intervención quirúrgica en Madrid. El equipo médico, liderado por el Dr. Samuel Antuña, no solo estabilizó la fractura del pie producida por el highside en Francia; también aprovechó para adelantar una cirugía programada en su hombro derecho.

En esta segunda intervención se retiraron dos tornillos de una operación previa que, tras una caída el año pasado en Indonesia, se habían desplazado y estaban comprimiendo el nervio radial, provocando caídas inesperadas y falta de consistencia en el pilotaje del vigente campeón.
Mugello en el horizonte
Con este movimiento, Ducati apuesta por la prudencia. Dado el escaso margen de tiempo entre las citas francesa y catalana, Francesco «Pecco» Bagnaia será el único baluarte con los colores oficiales de la marca en el Circuit de Barcelona-Catalunya. El objetivo de Borgo Panigale es claro: permitir que Marc centre sus esfuerzos en la rehabilitación para intentar un regreso triunfal en el Gran Premio de Italia (Mugello) a finales de mayo.

Aunque las gradas de Montmeló rugirán con fuerza, habrá un hueco en la formación de salida que recordará a todos que, en la élite del motociclismo, hay leyendas que simplemente no tienen repuesto.
Escrito por Gabriel Rivas
