Mar Márquez fue una exhalación en Sachsenring
El campeón catalán resurge decidido a defender su corona mundial de MotoGP
El Rey está de vuelta y sus súbditos (rivales) deberán mejorar sus prestaciones si es que quieren su corona. En efecto, Marc Márquez sacó su mejor versión en Sachsenring, Alemania, para no solo barrer en las carreras del fin de semana pasado, sino para reafirmar con autoridad sus ambiciosas expectativas de defender con éxito el cetro de MotoGP.
Al inicio de temporada no pocos señalaron que el piloto catalán de Ducati sería presa fácil de las poderosas Aprilia, pero eso de apostar contra campeones de la talla de Márquez siempre es un mal negocio.
Incluso, cuando el piloto español volvió a la competición en Mugello con 102 puntos de desventaja con respecto al italiano Marco Bezzecchi, en aquel momento líder del campeonato. Incluso entonces, resultaba complicado imaginar a Márquez como candidato al título.
Y no era solamente por la desventaja, sino también por la necesidad de recuperar su mejor forma, golpeada por caídas y operaciones. Sin embargo, mes y medio después, Marc Márquez es tercero a solo 18 puntos de su compatriota Jorge Martín, ahora líder, y cuatro puntos por delante de Bezzecchi, quien literalmente se ha derrumbado.
Hay que reconocer que la suerte le ha acompañado. Mientras rivales directos se han visto perjudicados por cosas como la caída múltiple en Balaton Park, Hungría, Márquez salió indemne. Además, no han faltado los errores de sus contendientes y, también hay que valorar la reacción de Ducati frente a Aprilia. Todo ello ha hecho posible que, tras las dudas, las caídas y las lesiones del comienzo de la temporada, Marc Márquez vuelva a tener en la mira a su décimo título mundial , octavo en MotoGP.
Ahora, en pleno parón veraniego, Marc Márquez aprovechará este tiempo para terminar de ponerse a tono antes de viajar a Silverstone, donde el 8 y 9 de agosto se reanudará la competición.
“Afrontaré el descanso con cariño y alegría, intentando recuperarme mentalmente”, dijo el campeón de 33 años.
Escrito por Antonio Castillo
