Marc Márquez Sprint GP Alemania
Con récord de pista, el piloto de Ducati Lenovo convirtió esa ventaja en una nueva victoria en la carrera sprint del Gran Premio Liqui Moly de Alemania, reforzando su candidatura en la lucha por el Mundial.
El español lideró las 15 vueltas de principio a fin, aunque el triunfo estuvo lejos de ser un paseo. Su hermano Álex Márquez nunca dejó de presionarlo y Fabio Di Giannantonio también se mantuvo cerca durante toda la prueba, obligando al vigente campeón a mantener un ritmo constante hasta la bandera a cuadros.

Una victoria construida sin margen para el error
La salida fue determinante. Márquez conservó la primera posición en la llegada a la primera curva, mientras Álex se acomodó detrás de él y Di Giannantonio recuperó rápidamente el tercer lugar tras superar a Ai Ogura en la vuelta inicial.
A medida que avanzó la carrera, el trío de cabeza comenzó a distanciarse del resto del grupo. Marc llegó a abrir una pequeña ventaja, pero en los giros finales Álex volvió a reducir la diferencia y mantuvo la presión hasta los últimos metros. Di Giannantonio también encontró ritmo en el cierre, aunque no fue suficiente para alterar el orden del podio.
Detrás de los tres Ducati finalizaron Ai Ogura y Raúl Fernández, completando otra sólida actuación para Trackhouse.
Un resultado que acerca a Márquez
Además de sumar una nueva victoria al sprint, Márquez aprovechó un fin de semana complicado para algunos de sus rivales directos. Jorge Martín limitó los daños con un sexto puesto, mientras que Marco Bezzecchi quedó fuera del Gran Premio tras la fractura de clavícula sufrida durante la clasificación.
El triunfo permitió al español reducir diferencias en la clasificación del campeonato y llegar con confianza a la carrera del domingo. Más allá de los puntos, volvió a dejar una imagen conocida en Alemania: la de un piloto que sabe administrar la presión cuando el margen de error es mínimo y que sigue encontrando en Sachsenring uno de sus escenarios más competitivos.
Escrito por Gabriel Rivas
