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Andy Pagés irrumpió como el mejor ariete ofensivo de los Dodgers | Foto: MLB

La ruta hacia el final de la ronda regular de las Grandes Ligas luce particularmente ardorosa

 

Etapa de definición. La temporada regular de Grandes Ligas irrumpió en su segunda mitad, con lo cual, la mayoría de los 30 equipos que conforman el circuito ya definen estrategias puntuales para acometer este trayecto.

Es de destacar que solo los Dodgers de Los Ángeles dominaron con auténtica mano de hierro su parcela divisional, mientras que en los otros cinco grupos, la pugna por los lugares de vanguardia se presenta particularmente intensa.

Por ejemplo, en la División Este de la Liga Nacional se han estrechado las posiciones, ya que luego de un inicio demoledor, los Bravos de Atlanta han ralentizado su accionar, mientras que los Filis de Filadelfia, apoyados en los bates de Kyle Schwarber y Bryce Harper, han sabido acortar distancias.

Al inicio de semana, el binomio Schwarber-Harper era uno de los más productivos de todo el Big Show, con 108 carreras empujadas y 50 cuadrangulares, manteniendo al mismo tiempo un OPS (On-base plus slugging) superior a .900.

Otro tanto sucedió en el Centro del Viejo Circuito, donde los Cerveceros de Milwaukee continúan aferrados al primer lugar, aunque ahora asediados de cerca por los Cachorros de Chicago.

En cuanto a la Liga Americana la situación se ha transformado en un auténtico polvorín, con cruentas batallas en las tres divisiones.

La lucha en el Este se ha viralizado entre Rays de Tampa y Yanquis de Nueva York, los únicos dos clubes que juegan sobre .500.

La tropa que dirige Kevin Cash ha basado su éxito en una filosofía de «bajo presupuesto, alto rendimiento». La gerencia maximiza los recursos invirtiendo en un cuerpo de pitcheo dominante, un gran desarrollo de prospectos jóvenes y una versatilidad táctica que les permite competir al más alto nivel sin necesitar nóminas astronómicas.

En efecto, los Rays son reconocidos por mantener una nómina menor a los 100 millones de dólares, optimizando el talento sin grandes contratos a largo plazo.

El tridente latino integrado por el dominicano Junior Caminero, el mexicano Jonathan Aranda y el cubano Yandy Díaz ha funcionado a la perfección, impulsando entre los tres más de 160 carreras.

Mención aparte para el pitcheo de Tampa, que cuenta con abridores solventes como Shane McClanahan, Drew Rasmussen, Joe Boyle y Steven Matz, quienes apuntalados por el cerrador Pete Fairbanks, representan seguridad desde el montículo.

Por su parte, los Yanquis de Nueva York sufren el duelo de no contar con Aaron Judge, su principal argumento de ataque, quien fracturado de una costilla, se encuentra en la lista de lesionados desde principios de junio.

Esta ausencia ha contribuido en la baja productividad del equipo del Bronx, que aun así pelea el liderato de su división.

Divisiones al rojo vivo

Entretanto, en el Centro de la Americana, Guardianes de Cleveland y Medias Blancas de Chicago luchan a brazo partido por el liderato, con Mellizos de Minnesota a la expectativa.

Los Guardianes, que desde el principio de la temporada se instalaron en el sitial de honor, han venido dando tumbos en las últimas semanas, situación originada por la lesión sufrida por su principal eslabón de ataque e ícono de la franquicia, el dominicano José Ramírez.

El estelar antesalista quisqueyano, tres veces MVP, se encuentra en la lista de lesionados desde principios de junio, tras sufrir una fractura en la mano izquierda que requirió de una intervención quirúrgica. El tiempo de recuperación estimado para este tipo de fractura suele requerir de seis a siete semanas de inactividad, seguidas de un proceso de rehabilitación antes de que pueda volver a tomar turnos al bate.

Es así que Ramírez estaría en condiciones de volver hacia finales de julio, principios de agosto.

Esta situación fue capitalizada por el Chisox que dirige Will Venable, que con un ataque sostenido ha escalado posiciones cimeras.

La ofensiva de los patiblancos ha contado con el aporte del japonés Munetaka Murakami, el cubano Miguel Vargas, además de Spencer Torkelson, Kyle Teal, Andrew Benintendi, Randall Grichuk y Colson Montgomery.

Y si de pugnas divisionales se trata, no hay que olvidar la que se fragua en el Oeste, con Rangers de Texas, Marineros de Seattle, Astros de Houston y Atléticos de Las Vegas (antes de Oakland).

Separados por apenas tres juegos a principios de semana, estos cuatro conjuntos se mantienen en pie de guerra con el objetivo de adquirir sus tickets para la postemporada.

La única novena que pareciera no tener chance de trascender a los playoffs en esta división son los Angelinos de Los Ángeles, que a pesar de contar con uno de los artilleros más poderosos del beisbol, como Mike Trout, no levantaron cabeza en los primeros 82 partidos de la primera fase. Así las cosas.

 

Escrito por Antonio Castillo