agosto 13, 2026
Tuscan Gold impuso su clase en el Fuerza Armada

Tuscan Gold se impuso en el Fuerza Armada | Fotos: Deivis Urdaneta

Los grandes fondistas tienen una manera distinta de conquistar las victorias. No necesitan la velocidad explosiva de los velocistas ni el atropello desesperado de los rematadores. Su fortaleza está en la resistencia, en la paciencia y en la capacidad de responder cuando el recorrido parece interminable. Así lo demostró Tuscan Gold (USA) al imponerse con autoridad en el XCVII Clásico Internacional Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Grado I), disputado sobre los exigentes 3.200 metros del Hipódromo Internacional La Rinconada el domingo 19 de julio.

La tradicional prueba de aliento volvió a convertirse en un auténtico examen para los mejores ejemplares de fondo del país. Desde la apertura de las puertas, cada competidor asumió el desgaste que implica recorrer dos vueltas completas al óvalo caraqueño, una distancia donde la estrategia suele pesar tanto como la velocidad y donde únicamente los ejemplares de mayor resistencia logran mantener el paso hasta el final.

Con un recorrido inteligente, el conducido con gran serenidad por el experimentado Jaime Lugo encontró el ritmo ideal para dosificar energías y responder en el momento decisivo. En los metros finales, Tuscan Gold (USA) confirmó su superioridad para dejar en el segundo lugar a Li Tre Fratelli, mientras Astuto completó el podio de una carrera que volvió a rendir homenaje a los especialistas en las largas distancias. El vencedor fue presentado en óptimas condiciones por el entrenador Riccardo D’Angelo, consolidando una dupla que volvió a responder en una de las pruebas más exigentes del calendario selectivo venezolano.

Clásico Fuerza Armada

Más allá del resultado, el Clásico Fuerza Armada volvió a demostrar por qué ocupa un lugar privilegiado dentro del calendario selectivo venezolano. Son pocos los ejemplares capaces de afrontar una prueba de 3.200 metros manteniendo el equilibrio entre resistencia, concentración y capacidad de respuesta cuando las fuerzas comienzan a disminuir. En este tipo de competencias, cada decisión del jinete y cada reserva de energía pueden marcar la diferencia entre la gloria y la derrota.

La victoria de Tuscan Gold trasciende las cifras y el registro oficial. Representa el premio a una preparación orientada hacia las competencias de máxima exigencia y confirma que el ejemplar estadounidense posee las condiciones para seguir figurando entre los mejores fondistas del óvalo nacional. El trabajo realizado por el equipo encabezado por Riccardo D’Angelo y la conducción precisa de Jaime Lugo fueron determinantes para convertir una carrera de enorme dificultad en una demostración de categoría.

Cuando el público abandonó las tribunas de La Rinconada, quedó la sensación de haber presenciado una competencia donde prevalecieron la inteligencia táctica, la resistencia y el temple. El Clásico Fuerza Armada volvió a honrar su tradición como una de las pruebas más emblemáticas del hipismo venezolano y dejó como gran protagonista a un ejemplar que supo administrar cada metro del recorrido para escribir un nuevo capítulo de prestigio en su campaña. En el hipismo, las grandes distancias separan a los buenos de los extraordinarios. Y en esta edición, Tuscan Gold demostró, con la guía de Jaime Lugo, que pertenece a ese selecto grupo de campeones.

 

Escrito por José Manuel Durán