Alexander Zverev
Alexander Zverev ya tiene en sus manos el trofeo que durante años se le escapó en Nueva York. El alemán derrotó este domingo 13 de septiembre a Ben Shelton por 6-3, 7-6(2), 5-7 y 6-2 y conquistó por primera vez el US Open, sumando su segundo Grand Slam de la temporada.

Una final que exigió paciencia
Zverev salió dispuesto a controlar el partido desde el fondo de la pista y aprovechó las dudas iniciales de Shelton para tomar ventaja. El segundo set fue el momento más ajustado. El estadounidense encontró mejores respuestas, pero el alemán jugó un tiebreak casi perfecto y quedó a un solo parcial del título.
Shelton no se rindió. Con el público del Arthur Ashe completamente de su lado, consiguió llevarse el tercer set y alimentar la posibilidad de una remontada. Por unos minutos, la final volvió a abrirse.
La reacción de Zverev fue inmediata. Rompió el servicio de Shelton al comenzar el cuarto parcial y recuperó el control con una combinación de potencia, precisión y paciencia. El estadounidense siguió luchando, pero ya no encontró la misma respuesta.

De aquella derrota de 2020 a un nuevo campeón
El triunfo tiene un significado especial para Zverev. En 2020 estuvo a dos puntos de conquistar el US Open frente a Dominic Thiem y terminó perdiendo después de desperdiciar una ventaja de dos sets. Seis años después, regresó a la misma ciudad y esta vez no dejó escapar la oportunidad.
El alemán, de 29 años, también venía de conquistar Roland Garros y alcanzó su segunda corona de Grand Slam en una temporada que confirma su madurez competitiva. Además, se convirtió en el segundo alemán en ganar el US Open, después de Boris Becker.
Más allá del título, la final deja una lectura clara sobre su evolución. Zverev no necesitó jugar siempre al límite para imponerse: administró los momentos de presión, absorbió la reacción de Shelton y volvió a tomar el mando cuando el partido entró en su fase decisiva. Ese equilibrio entre potencia y control explica buena parte de su transformación en un jugador capaz de sostener el nivel durante las grandes citas.
Escrito por Laura Bruni
