Mikel Merino
España dio un paso más hacia el sueño mundialista. La selección dirigida por Luis de la Fuente derrotó 2-1 a Bélgica este viernes 10 de julio en el Estadio de Los Ángeles y aseguró su presencia en las semifinales de la Copa del Mundo 2026, donde se enfrentará a Francia. La clasificación llegó después de un partido exigente, resuelto cuando parecía encaminado al tiempo suplementario gracias a una nueva aparición de Mikel Merino.
El dominio español encontró respuesta antes del descanso
Desde el inicio, España asumió el control del balón y buscó instalar el juego en campo rival. La insistencia tuvo recompensa a los 30 minutos, cuando Fabián Ruiz aprovechó un rebote concedido por Thibaut Courtois, tras un remate de Dani Olmo, para abrir el marcador.
El conjunto español parecía tener el encuentro bajo control, pero Bélgica respondió con eficacia. A los 41 minutos, Charles De Ketelaere conectó de cabeza un centro de Timothy Castagne para igualar el compromiso y romper la racha de imbatibilidad que mantenía Unai Simón en el torneo.
La lesión de Courtois cambió el desenlace
La segunda mitad mantuvo el mismo ritmo competitivo. España siguió generando las ocasiones más claras, mientras Courtois sostuvo a Bélgica con varias intervenciones decisivas. Sin embargo, el guardameta belga sufrió una lesión muscular que lo obligó a abandonar el partido a poco más de veinte minutos del final, un contratiempo que terminó influyendo en el desenlace.
Luis de la Fuente movió el banquillo en busca de mayor profundidad y encontró la respuesta esperada. Mikel Merino ingresó en los minutos finales y, al 88, aprovechó un rechazo del suplente Senne Lammens tras un disparo de Pau Cubarsí para marcar el 2-1 definitivo. El mediocampista volvió a convertirse en el hombre decisivo de España, después de haber sido también el héroe en la eliminatoria anterior frente a Portugal.
Un nuevo desafío espera a la Roja
Más allá del resultado, España volvió a mostrar la personalidad que ha caracterizado su recorrido en este Mundial. Supo mantener la iniciativa, reaccionó al empate con paciencia y encontró la recompensa sin renunciar a su propuesta ofensiva.
La victoria instala a la selección española entre las cuatro mejores del campeonato por segunda vez en su historia y la cita ahora con Francia en una semifinal de enorme exigencia. Será un enfrentamiento entre dos de los equipos que mejor fútbol han desarrollado durante el torneo y una oportunidad para confirmar si esta generación española está preparada para volver a disputar una final mundialista.
Escrito por José Manuel Durán
