Marc Márquez
Marc Márquez comenzó el Gran Premio Liqui Moly de Alemania haciendo lo que mejor conoce en Sachsenring: ser el referente. El piloto de Ducati Lenovo cerró este viernes al frente de la sesión de Práctica (PR), asegurando su pase directo a la Q2 y confirmando que el circuito alemán sigue siendo uno de sus escenarios más favorables.
La jornada no fue perfecta. Una caída en la curva 3 durante el primer entrenamiento obligó al español a regresar al garaje antes de volver a pista. Sin consecuencias físicas, recuperó el ritmo con rapidez y terminó transformando un inicio complicado en el mejor tiempo del día.
Una respuesta en el momento justo
Por la mañana, Raúl Fernández había sorprendido al liderar el primer entrenamiento, con Márquez a solo 51 milésimas. Sin embargo, la sesión de la tarde, la que definía el acceso directo a la Q2, mostró otra versión del vigente campeón.
Con un registro de 1:19.394, Márquez superó precisamente a Fernández por 0,166 segundos y encabezó una clasificación muy ajustada. Álex Márquez volvió a situarse entre los más rápidos, mientras Jack Miller, Ai Ogura, Marco Bezzecchi, Jorge Martín, Pedro Acosta y Franco Morbidelli también aseguraron su lugar en la Q2.
En cambio, Francesco Bagnaia no encontró el ritmo necesario y deberá disputar la Q1, una situación poco habitual para el piloto italiano.
Un circuito que sigue favoreciendo a Márquez
Más allá del mejor tiempo, la jornada dejó una sensación conocida en el paddock. Sachsenring continúa siendo un escenario donde Márquez encuentra confianza desde las primeras vueltas. Incluso después de la caída matinal, mantuvo la calma y fue incrementando el ritmo hasta cerrar el viernes como el piloto de referencia.
El fin de semana apenas comienza, pero el primer objetivo ya está cumplido. Ahora queda comprobar si ese dominio mostrado en la práctica puede trasladarse a la clasificación y, sobre todo, a las dos carreras que definirán el Gran Premio.
Escrito por Gabriel Rivas
