El raqueta de Portugal Nuno Borges | Fotos: Alejandro van Schermbeek
La jornada de este miércoles 15 de abril de 2026 en el Barcelona Open Banc Sabadell arrancó con personalidad en la siempre exigente Pista Rafa Nadal. Tres partidos dieron forma a una mañana intensa, marcada por la solidez de unos, la irrupción de otros y la sensación de que el torneo empieza a girar hacia terrenos imprevisibles. En las gradas, una buena entrada acompañó desde primera hora, con un público entregado que no dejó de animar y que volvió a demostrar por qué Barcelona respira tenis en cada edición del torneo.

Borges abre el día con firmeza
El primer turno tuvo como protagonistas a Nuno Borges y Tomás Martín Etcheverry, en un duelo que combinó resistencia, estrategia y momentos de alta exigencia física.
El portugués se impuso por 6-3 y 7-6, pero el marcador no refleja del todo la batalla que se vivió sobre la arcilla. Borges arrancó con claridad, dominando desde el fondo de pista y encontrando profundidad en sus golpes, lo que le permitió romper el ritmo del argentino en el primer set.
Sin embargo, Etcheverry reaccionó. Subió la intensidad, ajustó su servicio y empezó a incomodar con su derecha pesada, llevando el segundo set a un terreno mucho más equilibrado. El desenlace en el ‘tie-break’ fue un ejercicio de sangre fría por parte de Borges, que supo gestionar la presión mejor que su rival.
Más allá del resultado, el partido dejó una lectura clara: Borges está en un momento de madurez competitiva. Su tenis no deslumbra por momentos puntuales, pero sí por una constancia que termina desgastando al rival. En torneos como el Godó, esa cualidad suele marcar el camino.

Medjedovic firma la sorpresa del día
El segundo partido cambió el guion previsto. Alex de Miñaur, uno de los nombres llamados a avanzar con autoridad en el torneo, se encontró con una versión muy sólida de Hamad Medjedovic.
El serbio se llevó la victoria por 6-3 y 6-4, en un encuentro que controló con inteligencia y determinación. Desde el inicio, Medjedovic planteó un juego agresivo, buscando acortar puntos y evitando que el australiano impusiera su habitual ritmo alto.
De Miñaur, conocido por su velocidad y capacidad defensiva, no logró sentirse cómodo en ningún momento. Cada intento de alargar los intercambios encontraba respuesta en la precisión del serbio, que aprovechó las oportunidades de quiebre con una eficacia notable.
La victoria no solo supone un golpe en la mesa, también reconfigura el cuadro. Medjedovic demuestra que no ha venido a participar, sino a competir de tú a tú con cualquiera. Y en un torneo abierto como este, su nombre empieza a ganar peso.

Jódar confirma su irrupción
El tercer encuentro de la jornada tuvo un sabor especial. Rafael Jódar, uno de los nombres emergentes del tenis español, volvió a responder con personalidad ante el argentino Camilo Ugo Carabelli.
El resultado, 6-3 y 6-3, habla de control. Pero lo más interesante fue cómo lo consiguió. Jódar comenzó con algunas dudas, especialmente en los primeros juegos, donde Carabelli intentó imponer su ritmo desde el fondo. Sin embargo, el español no tardó en encontrar su sitio.
A partir de ahí, el partido cambió. Su derecha empezó a marcar diferencias, su movilidad le permitió dominar los intercambios y, sobre todo, mostró una madurez poco habitual para un jugador en plena fase de crecimiento.
No hubo prisas, no hubo ansiedad. Solo tenis sólido, decisiones acertadas y una lectura del partido que refleja un salto de calidad evidente.
Con esta victoria, Jódar no solo avanza en el torneo. Se consolida como uno de los grandes focos de atención del Godó 2026. En un escenario donde faltan algunas de las grandes estrellas, su figura emerge con fuerza y naturalidad.
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Un ambiente especial también fuera de la pista
Más allá de lo estrictamente deportivo, la jornada dejó detalles que enriquecen la experiencia del torneo. Uno de los más llamativos fue la presencia del maillot conmemorativo del ‘grand départ’ del Tour de Francia, un guiño simbólico que conecta dos grandes eventos deportivos que tendrán a Barcelona como escenario protagonista.

La combinación de buen tenis, ambiente cercano y detalles que trascienden el propio torneo refuerzan la identidad del Barcelona Open Banc Sabadell. Un evento que no solo se juega en la pista, sino también en las emociones de quienes lo viven desde la grada.
Escrito por AVS Photo Report

