Harry Kane
La ronda de dieciseisavos de final del Mundial 2026 dejó una jornada de contrastes el miércoles 1 de julio. Inglaterra y Bélgica necesitaron remontadas para mantenerse con vida en el torneo, mientras que México y Estados Unidos resolvieron sus compromisos con mayor control para sellar el boleto a los octavos de final. Cuatro clasificados, cuatro caminos distintos y un cuadro eliminatorio que comienza a reunir a varios de los aspirantes al título.
Kane volvió a rescatar a Inglaterra
La selección inglesa estuvo muy cerca de una eliminación inesperada frente a la República Democrática del Congo. El conjunto africano sorprendió desde el inicio con un gol de Brian Cipenga a los seis minutos y sostuvo la ventaja durante gran parte del encuentro gracias a un trabajo defensivo ordenado y a las intervenciones de su guardameta.

Cuando el reloj comenzaba a jugar en contra de los dirigidos por Thomas Tuchel, apareció Harry Kane. El capitán igualó el marcador a los 74 minutos tras aprovechar un balón dentro del área y, once minutos más tarde, volvió a hacerse presente con un potente remate que completó la remontada y selló el triunfo 2-1.
Con su doblete, Kane confirmó una vez más su peso en los momentos decisivos y condujo a Inglaterra hacia la siguiente ronda, donde el nivel de exigencia será aún mayor.
Bélgica encontró la clasificación cuando parecía perdida
Si Inglaterra sufrió, Bélgica llevó el suspenso todavía más lejos. Senegal dominó buena parte del compromiso y tomó una ventaja de dos goles gracias a las anotaciones de Habib Diarra (24′) e Ismaïla Sarr (50′), dejando contra las cuerdas a una de las selecciones favoritas.
La reacción europea llegó en el tramo final. Romelu Lukaku descontó al minuto 85 y, apenas tres minutos después, Youri Tielemans igualó el marcador para enviar el partido a la prórroga.

Cuando todo apuntaba a una definición por penales, el propio Tielemans asumió la responsabilidad desde el punto de penal y convirtió a los 124 minutos el gol del triunfo 3-2 que evitó una eliminación que durante muchos minutos pareció inevitable.
México golpeó temprano y administró la ventaja
En Santa Clara, la selección mexicana construyó una clasificación sólida al derrotar 2-0 a Ecuador.
El equipo dirigido por Javier Aguirre encontró la diferencia antes de la media hora gracias a los goles de Julián Quiñones, a los 21 minutos, y Raúl Jiménez, a los 30. Con la ventaja en el marcador, el conjunto azteca controló el ritmo del encuentro y neutralizó los intentos de reacción del equipo sudamericano.

La victoria permitió a México avanzar con autoridad y mantener vivas las expectativas de protagonizar una actuación histórica en la Copa del Mundo.
Estados Unidos respondió en el momento indicado
El anfitrión tampoco desaprovechó su oportunidad. Estados Unidos superó 2-0 a Bosnia y Herzegovina en un encuentro que resolvió con eficacia en las dos áreas.

Folarin Balogun abrió el marcador al filo del descanso y Malik Tillman amplió la diferencia en la segunda mitad para encaminar la clasificación. Ni siquiera la expulsión de Balogun en los minutos finales alteró el desenlace de un partido que los estadounidenses supieron controlar con personalidad.
Los cruces elevan la exigencia
La fase eliminatoria ya no concede margen para corregir errores. Inglaterra y Bélgica lograron sobrevivir después de verse contra las cuerdas, mientras que México y Estados Unidos avanzaron sin necesidad de llegar al límite.
Cada eliminatoria comienza a exigir algo diferente. Ya no basta con el talento o el favoritismo previo. A partir de ahora, la capacidad para reaccionar bajo presión y gestionar los momentos críticos será tan determinante como el fútbol que cada selección pueda ofrecer sobre el terreno de juego.
Escrito por José Manuel Durán
