La fase eliminatoria del Mundial 2026 sumó dos nuevos clasificados a los cuartos de final este sábado 4 de julio. Marruecos volvió a ofrecer una actuación convincente para dejar en el camino a Canadá, mientras que Francia necesitó paciencia y la jerarquía de Kylian Mbappé para superar a un combativo Paraguay. Dos victorias con desarrollos distintos, pero con el mismo desenlace: la continuidad de dos selecciones que mantienen intactas sus aspiraciones de pelear por el título.
Marruecos impuso su ritmo y dejó sin respuesta al anfitrión
Canadá llegaba respaldada por el entusiasmo de su público y por una campaña que había despertado ilusión durante el torneo. Sin embargo, encontró delante a una selección marroquí que volvió a demostrar el orden, la intensidad y la eficacia que la han convertido en una de las revelaciones de la Copa del Mundo.

El conjunto africano se adelantó en la primera mitad y terminó construyendo una victoria incontestable por 3-0. Azzedine Ounahi fue la gran figura del encuentro con un doblete que marcó el rumbo del compromiso, mientras que las asistencias de Brahim Díaz resultaron determinantes para abrir espacios en la defensa canadiense.
Con el paso de los minutos, Marruecos administró la ventaja con autoridad y limitó cualquier intento de reacción de los locales, que cerraron así su participación mundialista.
Mbappé resolvió un partido de máxima exigencia
En Filadelfia, Francia encontró mucha más resistencia de la prevista frente a Paraguay. El conjunto sudamericano planteó un partido disciplinado, redujo los espacios y obligó al vigente subcampeón del mundo a trabajar cada acción ofensiva.

La diferencia llegó desde el punto penal. Kylian Mbappé transformó la ejecución con serenidad y anotó el único gol del compromiso, suficiente para sellar la victoria francesa por 1-0 y asegurar el boleto a la siguiente ronda.
Más allá del marcador ajustado, Francia volvió a exhibir solidez defensiva y control del juego en los momentos de mayor presión, una virtud que ha sostenido su recorrido en el torneo.
El margen de error desaparece
Con Marruecos y Francia instalados en los cuartos de final, el Mundial continúa elevando el nivel de exigencia. Cada eliminatoria obliga a interpretar partidos distintos y a encontrar respuestas frente a rivales que ya no conceden ventajas.
Marruecos confirmó que su candidatura no responde a la sorpresa, sino a un proyecto competitivo que sigue creciendo con cada presentación. Francia, por su parte, volvió a apoyarse en la calidad de sus principales figuras para resolver un encuentro complejo y mantenerse en carrera por un nuevo campeonato. A partir de ahora, cada paso exigirá un nivel todavía mayor para quienes aspiran a levantar la Copa del Mundo.
Escrito por José Manuel Durán
