Albanys Ramírez | Fotos: FIBA | @americupw
La selección femenina de Venezuela concluyó su participación en el FIBA AmeriCup Sub-18 Femenino 2026 con derrota 73-49 ante Argentina en el partido por la medalla de bronce, disputado en el Inforum de Irapuato, México. El resultado dejó a la Vinotinto en el cuarto lugar del continente, la mejor actuación de un combinado femenino venezolano en la historia del certamen.
El encuentro comenzó con una señal prometedora: Alexandra Cabeza abrió el marcador para Venezuela tras una buena acción colectiva. Sin embargo, Argentina tomó el control rápidamente y construyó una ventaja desde el primer cuarto gracias a su presión defensiva, la efectividad exterior y una mejor lectura del juego en ambos costados de la cancha.
La selección nacional tuvo dificultades para encontrar continuidad ofensiva ante la intensidad albiceleste. Aun así, el equipo dirigido por Luz Vargas mostró capacidad de respuesta en distintos pasajes del compromiso, especialmente desde el esfuerzo defensivo y el trabajo de sus principales referentes.
Una generación que cambió el rumbo del baloncesto femenino venezolano
Astrid Inojosa lideró a Venezuela con 15 puntos, seis rebotes y dos robos, mientras que Alexandra Cabeza sumó 10 unidades y ocho capturas. Greidysmar Camacaro aportó ocho tantos y tres bloqueos, y Mezharith Beleño volvió a destacar cerca del aro con nueve rebotes.
En el último cuarto, la Vinotinto redujo la diferencia a 14 puntos y alimentó la posibilidad de una remontada. Sin embargo, Argentina encontró respuestas en los momentos decisivos y aseguró el tercer lugar del torneo.

Más allá del resultado final, Venezuela cerró el campeonato con récord de 3-3 y una conquista que trasciende cualquier marcador: la clasificación a la Copa del Mundo FIBA Sub-19 Femenina de China 2027, la primera obtenida por un equipo femenino venezolano de baloncesto.
Irapuato fue escenario de una página inédita para el deporte nacional. Esta generación no regresará solo con estadísticas y resultados; vuelve con la certeza de haber ampliado los límites del baloncesto femenino venezolano.
Escrito por Valentina Márquez
