Malik Dimé | Fotos: Pernsa SPB
Después de casi cuarenta minutos de lucha constante, defensas intensas y un marcador que nunca ofreció garantías, Marinos de Anzoátegui encontró la diferencia que necesitaba en las manos de Malik Dimé. Su canasta en los instantes finales selló una ajustada victoria 71-70 sobre Guaiqueríes de Margarita y permitió al Acorazado tomar ventaja de 2-0 en la serie por el campeonato de la Superliga Profesional de Baloncesto.
El conjunto oriental volvió a salir victorioso del Guaiqueríes Arena, esta vez en un encuentro todavía más cerrado que el primero. La presión, la tensión y la urgencia de ambos equipos estuvieron presentes desde el salto entre dos hasta la última posesión.
Una batalla definida por una sola posesión
La historia del partido estuvo marcada por el equilibrio. Ninguno de los dos equipos logró establecer una diferencia cómoda y cada tramo del compromiso obligó a responder al golpe anterior.
Guaiqueríes mostró carácter para mantenerse siempre cerca en el marcador e incluso tuvo oportunidades para inclinar la balanza a su favor. Sin embargo, Marinos volvió a encontrar soluciones cuando más las necesitaba.

Kervin Urbina lideró la ofensiva naval con 17 puntos, además de sumar tres rebotes y dos asistencias. Grégory Vargas aportó experiencia y energía con 10 puntos, cinco rebotes, cuatro robos y una asistencia, siendo nuevamente una pieza determinante en ambos costados de la cancha.
La última palabra la tuvo Malik Dimé. El interno registró ocho puntos, ocho rebotes, un robo y una asistencia, pero su aporte más importante llegó en la jugada decisiva. Con el reloj consumiéndose, encontró el espacio necesario para convertir la cesta que terminó definiendo el encuentro.

La serie cambia de escenario
Para Guaiqueríes, la derrota deja una sensación difícil de digerir. Los insulares estuvieron a una posesión de igualar la final, pero vuelven a quedarse con las manos vacías después de otro cierre dramático.
Marinos, por su parte, regresa a Puerto La Cruz con una ventaja que pocos imaginaban antes del inicio de la serie. Dos triunfos como visitante colocan al Acorazado en una posición privilegiada, aunque la experiencia de las finales enseña que todavía queda camino por recorrer y que ningún desenlace está escrito de antemano.
Escrito por José Manuel Durán
