El toletero de las dos manos no ha conectado hits en la postemporada | Fotos: Alejandro van Schermbeek

Joseph Ñambre / Alexander Mendoza | Prensa LVBP

Caracas.- Cardenales de Lara, líder en la ronda regular con un récord de 33-23 y principal favorito para disputar la Gran Final, tuvo un comienzo para el olvido en el Round Robin, tras perder sus cuatro primeros encuentros (0-4) y ser colista de la tabla compuesta por cinco equipos. Eso sorprendió negativamente a Juniel Querecuto, quien piensa que el club no ejecutó las acciones de rutina en los duelos y por esa razón comprometió seriamente sus aspiraciones de superar la semifinal de la temporada 2023-2024 de Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP). 

A pesar del pésimo momento, el antesalista confía en el repunte de los Pájaros Rojos. Considera que son muy talentosos y podrían ser capaces de ganar la mayoría de sus 12 choques restantes para culminar con una foja positiva y colarse a la instancia decisiva por primera vez desde la campaña 2020-2021.

“Todavía quedan muchos juegos y vamos a guerrear. Empezamos mal y eso no es un secreto para nadie, pero la energía y química que hay dentro del grupo es muy buena. Pienso que podemos recuperarnos. Para concretarlo, hay que hacer borrón y cuenta nueva, y empezar a buscar los resultados positivos que necesitamos para poder avanzar de fase”, señaló el infielder, de 31 años de edad, en el Estadio Monumental de Caracas-Simón Bolívar, donde el viernes las aves sufrieron una derrota dolorosa.

En el parque de La Rinconada, los emplumados dilapidaron una ventaja de 4-0 para caer 5-4 ante Leones del Caracas en 11 entradas, algo que reflejó los problemas que experimentó su bullpen a lo largo de la Fiesta de Enero. Después de que el abridor Brayan Pérez admitió una carrera limpia en 5.0 innings, los relevistas Yofrec Díaz, Darwinzon Hernández, José Adames, Vicente Campos (blown save), Silvino Bracho y José Ascanio (perdedor) permitieron cuatro anotaciones –sólo tres merecidas- y generaron un nuevo tropiezo crepuscular.

Ese fue un ejemplo de las dificultades que atraviesan los relevistas de Lara en la semifinal, ya que después de ostentar una efectividad de 3.92 en 56 compromisos de la etapa eliminatoria, lucen una de 5.48 en el Round Robin.

Esto último influyó en el bajón a nivel general que tuvo el staff de pitcheo de la tropa dirigida por Henry Blanco, pues tras comandar el renglón de porcentaje de carreras limpias (PCL) en la primera fase con 4.24, ahora exhibe de 5.40, el peor de mini torneo.

“Hemos tenido muchas fallas y simplemente las cosas no han salido como queríamos. El pitcheo ha estado fallando, pero hay que pasar la página y empezar de nuevo. Necesitamos mirar atrás, para entender por qué acabamos primeros en la ronda regular y aplicar esa fórmula ganadora en el Round Robin. Sólo hay que hacer las pequeñas cosas y esperar que los resultados empiecen a darse a nuestro favor. De esa manera, se puede conseguir una racha que nos meta en la zona clasificación”, agregó el barquisimetano que atraviesa un slump porque se fue de 17-0 en sus primeros cuatro desafíos de postemporada.

El letargo ofensivo de Querecuto, quien tuvo un average de .278 (de 133-37) con cinco dobles, dos triples, cinco jonrones, 25 empujadas y 28 anotadas en 38 desafíos de la zafra 2023-2024, influyó para que la escuadra larense registrara un porcentaje de bateo de .260, el segundo peor del Round Robin. Los cañoneros experimentaron un decrecimiento en este apartado, pues promediaron .284 para figurar cuartos durante la primera vuelta.

Otro de los males que afectó a Lara fue su falta de bateo oportuno en enero. Dejó a 42 corredores en circulación y apenas golpeó un anémico .184 con hombres en posición anotadora, al irse de 49-9, una tendencia negativa que el defensor del tercer cojín aspira a que finalice muy pronto.

Por ese motivo, valoró mucho el apoyo que Blanco les dio a sus toleteros en medio del pronunciado bajón.

“El mánager Blanco nos dio mucha confianza en medio de esta mala situación. Él habló con nosotros y nos pidió que jugáramos tranquilos, con el fin de disfrutar nuestra labor para que las cosas nos salgan mucho mejor en el diamante. Para obtener victorias, debemos ser más agresivos y meter el pecho (afrontar situaciones complicadas) en pro de lograr el objetivo. Sé que este grupo puede competir”, indicó el bigleaguer que está consciente de que en el Round Robin no existe margen para errores y se necesita de una mezcla de factores para salir avante.

Recordó que, en la justa previa, en la que Cardenales estuvo bajo las órdenes de Carlos Mendoza (actual mánager de Mets de Nueva York en la Major League Baseball), la novena culminó con un saldo de 3-5 en la primera mitad del Round Robin y aunque logró un balance de 5-3 en la segunda parte, su saldo nivelado de 8-8 no fue insuficiente para lograr el pase a la Gran Final.

“Quizás el año pasado fue así (Lara experimentó un mal arranque) y este año nos pasa algo similar, algo que nos genera un poco más de presión, pero la manera de salir adelante es entender que esto es beisbol y podemos salir adelante porque todo es temporal. Debemos demostrar que somos Cardenales de Lara, una referencia de la LVBP”, dijo Querecuto, quien cree que contar con un núcleo de peloteros experimentados que fueron capaces alzar títulos en los torneos 2018-2019 y 2019-2020, además de conseguir ocho clasificaciones seguidas al Round Robin, será clave para “remontar la cuesta” en el mes más caliente de la LVBP.

 

 

“Todos los que estamos dentro del club house nos conocemos bien y sabemos de lo que somos capaces. Las cosas no han salido como queremos, pero esto es un momento y nada más. Tenemos mucha unión y debemos ejecutar las jugadas correctas, para poder triunfar. Somos Cardenales de Lara y hay que demostrar que lo hecho en los tres primeros meses de la campaña no fue obra de la casualidad, sino del gran trabajo que realizamos. Sé que podemos lograr una buena seguidilla, si nos enfocamos en ir juego tras otro”, acotó el vigilante de cuadro interior que aspira que su elenco no cometa errores que puedan inclinar la balanza a favor de sus adversarios, tal y como ocurrió el viernes. Ese día, un mal disparo del campocorto Jermaine Palacios, en una acción que parecía ideal para doble play, permitió la raya del gane para el Caracas.

Antes, el 2 de enero, el propio Querecuto pifió en dos ocasiones y eso abrió el camino para que Tiburones de La Guaira doblegara 8-4 a Lara en el inicio del Round Robin, en el que con tres marfiladas la agrupación barquisimetana ocupa el segundo puesto del indeseado departamento.

“Debemos mejorar y sé que podemos hacerlo. En el Round Robin no hay mañana y hay que salir a jugar como si fuera un séptimo partido de una Gran Final. Las cosas no han salido bien hasta ahora, pero tenemos la capacidad de regresar a nuestra mejor versión. Es hora de trabajar para ir por el camino correcto”, cerró el bigleaguer que al igual que el resto de sus compañeros descansaría el sábado para volver a la acción el domingo en un careo contra Tigres de Aragua en el Parque Antonio Herrera Gutiérrez de Barquisimeto.

 

El antesalista se esfuerza por mejorar su defensa

 

MALA RACHA INÉDITA PARA LARA

La seguidilla de cuatro reveses de Cardenales de Lara en el Round Robin es la mayor que tuvo en toda la temporada 2023-2024, de acuerdo con Óscar Cumare Sánchez, jefe de prensa del club de la LVBP. En la fase regular el elenco sólo cayó en tres ocasiones seguidas. En esta semifinal perdió de manera sucesiva frente a Tiburones de La Guaira -con scores de 8-4 y 8-3, respectivamente-, Tigres de Aragua, con pizarra de 6-5, y Leones del Caracas, con un marcador de 5-4. Los dos últimos descalabros en entradas extras.

No existen antecedentes de un equipo que haya superado una arrancada de 0-4 en una semifinal todos contra todos. Aragua tuvo un mal comienzo en la 2008-2009, pero logró recuperarse de un récord de 3-6. Terminó igualado con La Guaira con balance de 9-7 y ganó un juego extra para acceder a la Gran Final contra Caracas, instancia donde se impuso 4-3.

La campaña anterior, Lara dejó registro de 2-2 en sus primeros cuatro desafíos.

UNA LARGA ESPERA PARA EL INFIELDER

Siete años tuvo que esperar Juniel Querecuto para volver a la MLB, pues debutó en 2016 con Mantarrayas de Tampa Bay y tuvo que aguardar hasta 2023 para experimentar nuevamente la atmósfera del Big Show con Cardenales de San Luis. Siente que regresar fue un premio al esfuerzo que realizó a nivel de Ligas Menores (MiLB), donde nunca desistió de la idea de volver a “tomarse un cafecito” en el máximo nivel de la pelota rentada.

“Gracias a Dios, me mantuve saludable y en Estados Unidos las cosas empezaron a salir a mi favor. La gente siempre me preguntaba ‘¿por qué no me establecí en Grandes Ligas?’ y sólo le contestaba que son cosas que no dependen de mí, porque no tengo nada que ver con la gerencia. En 2023, me dediqué a hacer lo que sé: jugar pelota y San Luis me dio la oportunidad de retornar a ese bonito beisbol como lo es el de la MLB. Realmente era algo que no me esperaba, pero gracias a Dios pude aprovechar la oportunidad. A pesar de que era nuevo en el equipo, logré compenetrarse con mis compañeros y disfrutar mucho de esa experiencia. Vamos a ver qué pasará más adelante”, comentó Querecuto quien promedió .143 (de 20-2) con un doble y dos marcadas en nueve topes con Cardenales en la MLB.