Francisco Javier Álvarez, apodado El Troll, nació el 19 de noviembre de 2001 en Guatire | Fotos: MLB
Hay regresos que se miden en estadísticas. Y hay regresos que se miden en lo que cuesta pararse de nuevo. El de Francisco Álvarez fue de los segundos.
La noche del 12 de mayo, en un turno al bate contra los Tigres de Detroit, Álvarez fouló un lanzamiento y salió del juego sin terminar la jugada. El diagnóstico llegó después: desgarro de menisco en la rodilla derecha. Los médicos dijeron entre seis y ocho semanas. El venezolano de Guatire los ignoró con educación y volvió en cuatro.
Este martes 9 de junio, Francisco Álvarez fue activado de la lista de lesionados antes del juego ante los Cardenales de San Luis en Citi Field. Había pasado apenas un mes desde la cirugía. «Este tipo es increíble», dijo el mánager Carlos Mendoza sin buscar más palabras. A veces la admiración no necesita adornos.
Álvarez conectó un hit en tres turnos al bate en su regreso, bateando en el noveno lugar de la alineación mientras los Mets caían 7-0 ante San Luis. El marcador no fue el que soñaba nadie en Queens, pero eso era lo de menos. Lo que importaba era verlo detrás del home, con los protectores puestos y la rodilla que lo traicionó hace apenas cuatro semanas moviéndose con normalidad.
La recuperación no fue sencilla ni glamorosa. Álvarez atravesó una meniscectomía parcial —procedimiento que normalmente da a los pacientes entre cuatro y seis semanas para retomar actividades cotidianas — y sin embargo, regresó al béisbol de Grandes Ligas antes de que la mayoría de la gente hubiera terminado de ponerse en forma después de una operación similar.

Francisco Javier Álvarez, apodado El Troll, nació el 19 de noviembre de 2001 en Guatire, Venezuela. Tiene 24 años y ya lleva más cicatrices que muchos veteranos. Hamate roto, menisco desgarrado, temporadas interrumpidas. Y sin embargo vuelve. Siempre vuelve.
Los receptores de los Mets que no son Álvarez —Senger y Torrens— batearon combinados para .203 en su ausencia. Su presencia no es solo sentimental: es estructural para un equipo que, con sus últimos diez juegos ganados y un 21.5% de probabilidades de playoffs, busca desesperadamente razones para creer.
Álvarez llegó al béisbol grande en 2023 con 25 jonrones en 123 partidos como novato. Aún no ha tocado su techo como bateador. Eso lo saben en Nueva York. Eso lo sabe él.
El marcador decía 7-0. Pero El Troll estaba de vuelta. Y en Queens, eso vale más que cualquier anotación.
Escrito por José Manuel Durán
