El público se ha respondido en los primeros partidos del Mundial | Foto: Cortesía
En los primeros juegos de la fase de grupos, los estadios se han visto abarrotados de público
Sin duda alguna que la Copa del Mundo de 2026, ha potenciado un crecimiento sin precedentes del fútbol en Norteamérica. El torneo que organizan conjuntamente México, Estados Unidos y Canadá no solo promete romper récords de audiencia y asistencia, sino que ya deja un impacto medible en la popularidad del deporte en toda la región.
Nada más en el partido inaugural del 11 de junio entre México y Sudáfrica, los graderíos del Estadio Azteca albergaron a 80.824 aficionados.
Y las cifras se han mantenido, y como prueba tenemos los 70.108 fans que se acercaron el lunes pasado al SoFi Stadium de Los Ángeles, para presenciar el duelo entre Irán y Nueva Zelanda, dos equipos sin mayor tradición futbolística.
Es así que lo que lucía como un arriesgado experimento, tanto por las políticas migratorias de Estados Unidos y lo costoso de las entradas, se ha traducido en un éxito comercial y deportivo, al punto que en los primeros partidos de la fase de grupos, han asistido más de un millón de aficionados a los estadios, con un promedio superior a 62 000 espectadores por encuentro y una tasa de llenado oficial cercana al 99.5%.
El torneo ha registrado cifras masivas de asistencia en sus múltiples sedes a lo largo de Estados Unidos, México y Canadá, destacando en esta primera etapa las convocatorias de los juegos entre Brasil y Marruecos (80.663 hinchas), Estados Unidos y Paraguay (70.492); mientras que el Japón-Países Bajos congregó en el AT&T de Dallas a 69.285 asistentes
Tendencia al alza
Un estudio de Nielsen reveló que la cantidad de aficionados al fútbol en Norteamérica aumentó casi un 11% en los últimos cinco años, superando los 136 millones de seguidores.
Por supuesto que la North American Soccre League (NASL) y más recientemente la MLS, la liga estadounidense de fútbol (Soccer) ha tenido mucho que ver en esto, desde la contratación del Rey Pelé en 1975 con el Cosmos de Nueva York, y del ‘Kaiser’ Franz Beckenbauer en 1977.
En este contexto también jugaron en Estados Unidos figuras como el británico David Beckham (Galaxy), el francés Thierry Henry (Red Bulls), el sueco Zlatan Ibrahimovic , (Galaxy), el italiano Andrea Pirlo (New York City) y actualmente el argentino Lionel Messi (Inter de Miami).
Todas estas adiciones han colaborado de manera decisiva en el crecimiento y consolidación del balompié, y la Copa Mundial ha actuado ahora como una herramienta para expandir el interés por el deporte más popular del planeta, en un territorio históricamente dominado por otras disciplinas como el fútbol americano (NFL), el beisbol y el baloncesto.
El dato más llamativo corresponde a Estados Unidos, que ya cuenta con 62.5 millones de aficionados, convirtiéndose en el cuarto país con más seguidores del fútbol a nivel mundial, solo por detrás de algunas de las grandes potencias tradicionales del deporte.
La investigación destaca precisamente el impacto que han tenido figuras como Lionel Messi en el crecimiento del interés por el fútbol, desde su llegada al Inter Miami.
Casi siete de cada 10 fanáticos en toda Norteamérica, el 68 %, expresaron que su interés por el deporte creció en los últimos tres años mientras se acercaba el Mundial de 2026.
Aunque México continúa siendo el país con mayor cantidad de aficionados al fútbol en Norteamérica, en Canadá y Estados Unidos el crecimiento del interés por el deporte rey está impulsado principalmente por las generaciones más jóvenes, con una fuerte presencia de aficionados de la Generación Z y millennials, además de una participación femenina superior a la registrada en varios países europeos.
Boletos por las nubes
Si bien el interés por el fútbol se ha dimensionado en Estados Unidos con la llegada del Mundial, no es menos cierto que el altísimo costo de las entradas alejan a buen número de seguidores de los estadios.
Específicamente en el Hard Rock Stadium, en Miami, los tickets son los más caros para la Copa Mundial de la FIFA 2026, solo superados por los del MetLife Stadium de East Rutherford, en Nueva Jersey.
Según un informe de la consultora SeatPick, replicado por el Miami New Times y verificado por fuentes oficiales, el precio promedio de las entradas en Miami es de 2.094 dólares, cifra que supera en más de 600 dólares el promedio general del torneo.
Solo en Nueva Jersey, donde se jugará la final, se muestra un promedio superior, con 2.706 dólares. Además, cuatro de los diez partidos más costosos del Mundial se disputarán en la ciudad de Florida, conforme a los datos oficiales de la FIFA y los listados de plataformas de reventa autorizadas.
Es así, que el acceso a estos escenarios no depende de la pasión y la lealtad por alguna selección, sino por la cantidad de dinero del que se disponga en el momento.
Por ejemplo, las entradas para el juego de fase de grupos entre Colombia y Portugal, pautado para el 26 de junio en Miami, se están cotizando entre 2.900 y diez mil dólares, mientras que en reventa podrían alcanzar los $15 mil, y eso sin contar el precio del estacionamiento del Hard Rock Stadium para el día del juego, que se encuentra en 250 dólares.
Estudios aseguran que después de los escándalos que afectaron su credibilidad, la FIFA encontró otra forma de fortalecerse y recuperar su valor monetario, y en este sentido controla todo el ecosistema económico, en detrimento del hincha común. Así las cosas.
Escrito por Antonio Castillo
